La competitividad comienza por las personas
Durante años, cuando hablábamos de competitividad, solíamos pensar primero en infraestructura, tecnología, inversión, conectividad o ubicación estratégica. Y, por supuesto, todos esos factores son fundamentales para el desarrollo de un territorio. Sin embargo, cada vez resulta más claro que ninguna de esas ventajas genera resultados sostenibles si no está acompañada de una apuesta decidida por las personas.