Historia
junio 30, 2026
Corte Suprema ordena captura de la senadora Martha Peralta por caso UNGRD
La Corte Suprema de Justicia ordenó la captura de la senadora Martha Peralta Epieyú en medio de una diligencia de indagatoria por su presunta vinculación con el escándalo de corrupción en la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD). Peralta, quien alega persecución política, permanecerá en detención domiciliaria mientras la corte define su situación jurídica y le fue negado un recurso de habeas corpus.
La captura de la senadora Martha Peralta Epieyú en plena indagatoria por el caso UNGRD destapó algo más que un expediente judicial: un pulso abierto entre la Corte Suprema, el oficialismo y la oposición en plena recta final electoral.
La versión de los togados: garantizar la diligencia, no hacer política
Desde el expediente, el relato es frío: la Sala de Instrucción abrió investigación formal por tráfico de influencias y cohecho impropio y la capturó en la propia Corte “en medio de la indagatoria que se adelanta en su contra” por el caso UNGRD.1 La medida, insisten, es instrumental: la detención se ordena tras dos aplazamientos pedidos por la congresista para asegurar que comparezca y termine la diligencia.1
Portales alineados con esta visión subrayan que “la congresista permanecerá detenida” mientras se reanuda la indagatoria y que la Corte aplazó el trámite hasta el 22 de junio, manteniendo la privación de libertad por decisión de la magistrada Cristina Lombana.2 Otra crónica remarca que Peralta fue “capturada en la Sala de Instrucción” y que la orden no es una condena sino un paso dentro de una actuación en curso.3
La oposición: la senadora como pieza clave del entramado UNGRD
En el relato crítico al Gobierno, el foco va a las sospechas: la Corte “tendría evidencias” sobre el direccionamiento de contratos de maquinaria amarilla y proyectos públicos ligados a la UNGRD, base de la investigación por tráfico de influencias y cohecho.4 Se recuerda que la senadora ya quedó “formalmente bajo investigación” y citada a indagatoria.4
Otro ángulo señala que la magistrada Lombana negó el habeas corpus y dejó “en firme su privación de la libertad”, enfatizando que Peralta habría sido articuladora de una estrategia para “torcer” el voto de congresistas mediante contratos en la UNGRD.5
El oficialismo: persecución política y caso sobredimensionado
Medios más cercanos al Gobierno recogen la narrativa de Peralta: ella califica el proceso como “persecución política” en el marco del escándalo UNGRD.6 Se destaca que seguirá “privada de la libertad por el caso UNGRD” tras negársele el habeas corpus,7 pero se matiza que la detención es domiciliaria y circunscrita a la indagatoria.
Otra nota insiste en que la senadora “seguirá detenida” porque la Corte aplazó la diligencia, presentando la captura como una medida excepcional, atada estrictamente al avance del proceso y no como un castigo anticipado.2
Coincidencias incómodas
Todos los relatos coinciden en tres puntos: la captura se dio dentro de la Corte, en plena indagatoria; la investigación gira alrededor del escándalo de corrupción de la UNGRD; y la llave de su libertad inmediata –el habeas corpus– fue cerrada por la magistrada Lombana.35
La diferencia está en el énfasis: para unos, un paso necesario en la lucha contra la corrupción; para otros, un mensaje político demoledor en plena campaña.