Historia
junio 30, 2026
Gobierno colombiano fija arancel del 35% a importaciones de calzado de bajo precio
El Ministerio de Comercio, Industria y Turismo de Colombia estableció un arancel del 35% a las importaciones de calzado con precios FOB inferiores a ciertos umbrales. La medida, que tendrá una vigencia de cinco años, busca proteger la industria nacional, especialmente a las micro, pequeñas y medianas empresas, y combatir prácticas de subfacturación.
El nuevo arancel del 35 % al calzado barato llega como un zapatazo en plena desaceleración: el Gobierno promete proteger industria y empleo, mientras la oposición advierte que el golpe real será al bolsillo del consumidor.
Lo que dice el Gobierno: defensa del zapato nacional
El Ministerio de Comercio presentó el Decreto 0594 de 2026 como una herramienta para “continuar apoyando el proceso de industrialización nacional” y blindar a un sector compuesto mayoritariamente por mipymes, elevando al 35 % el arancel para el calzado importado cuando el precio FOB sea igual o inferior a umbrales de entre US$7 y US$11 por par, o US$5,90 por kilo en el caso de capelladas.1 La justificación oficial mezcla tres banderas: proteger la industria nacional, promover productividad y empleo, y frenar la subfacturación que distorsiona la competencia frente a importaciones de bajo precio.1
Además, la medida es quirúrgica: se concentra en partidas específicas del capítulo 64 y excluye países con acuerdos comerciales vigentes, y tendrá una vigencia de cinco años antes de decidir si continúa o no.1
Lo que critica la oposición: más caro, menos competitivo
Desde el ángulo crítico, se enfatiza el impacto en el mercado y en el consumidor: “Gobierno impone arancel del 35% a las importaciones de calzado: así impactaría al sector”, resume la otra lectura del mismo decreto.2 Se advierte que el blanco real son las importaciones provenientes de países sin TLC —como China, Vietnam e Indonesia— que concentraron más de 95 % de estas compras externas y crecieron a doble dígito en 2025.2
Aquí el contraste es claro: para el Ejecutivo, se trata de nivelar el terreno; para la oposición, de encarecer el calzado popular y tensionar la competencia justo cuando el consumo está débil.
Coincidencias y choque de fondo
Ambos lados reconocen que el sector vive bajo presión de importaciones baratas y que el decreto 0594 reordena el arancel de aduanas para el calzado.12 La brecha está en el diagnóstico: ¿es un escudo razonable para las fábricas locales o un muro que pagarán, paso a paso, los consumidores colombianos?