Historia
junio 30, 2026

Actualizado el julio 1, 2026

EE.UU. intensifica ataques contra Irán en medio de crecientes tensiones

Estados Unidos ha lanzado ataques contra objetivos en Irán por segundo día consecutivo, calificándolos como actos de "defensa propia". Las acciones militares se producen en un contexto de alta tensión, con el presidente Trump amenazando con golpear la infraestructura petrolera de Irán y el secretario de Guerra, Pete Hegseth, afirmando que las fuerzas armadas estarán "ocupadas".

Estados Unidos asegura que bombardea Irán en “defensa propia”, mientras Trump presume que puede tomar sus pozos de petróleo como si fueran fichas en un tablero. Sobre el terreno, los misiles vuelan en ambas direcciones y el Estrecho de Ormuz vuelve a asomarse al abismo.

Washington: autodefensa… y petróleo

Desde la línea oficial, el Comando Central (CENTCOM) presenta los ataques como una respuesta medida a la “agresión injustificada y continuada de Irán” y subraya que se trata de acciones “en defensa propia” contra “múltiples objetivos” en territorio iraní por segundo día consecutivo. Según estos partes, se golpean “capacidades de vigilancia militar, sistemas de comunicación e instalaciones de defensa aérea en todo Irán” durante operaciones de varias horas.

Trump, sin embargo, añade un tono abiertamente expansivo: promete que Estados Unidos atacará “muy fuerte esta noche” y anticipa que tomará la isla de Kharg y otros “puntos de infraestructura petrolera” para asumir “el control total” de los mercados de petróleo y gas iraníes. Su secretario de Guerra, Pete Hegseth, remata el mensaje: el Comando Central “estará ocupado esta noche” porque “tendrán bombas cayendo sobre instalaciones clave en Irán”.

La lectura crítica: escalada calculada

Los medios más críticos subrayan que no se trata de una simple réplica táctica, sino de una escalada recíproca. Hablan de cómo “Estados Unidos e Irán intensifican ataques tras creciente tensión en Medio Oriente” y detallan que, tras los bombardeos estadounidenses contra capacidades de vigilancia, comunicaciones y defensa aérea, Teherán anunció ataques con drones contra bases de EE.UU. en Bahréin y Kuwait.

También ponen el foco en la dimensión económica y de cambio de régimen: Trump no solo amenaza con golpear a Irán “con mucha fuerza” y tomar la infraestructura petrolera para controlar sus mercados, sino que admite que intentó armar a la población iraní y que “podríamos poner un pequeño grupo de soldados y tomar todo el país”.

En una orilla, Washington se presenta como víctima obligada a responder. En la otra, críticos y aliados de Irán ven una campaña para redibujar, a bombazos, el mapa energético y político del Golfo.

Cobertura de la historia