Historia
junio 30, 2026
Debate entre Cepeda y De La Espriella se complica por desacuerdos
Los candidatos presidenciales colombianos Iván Cepeda y Abelardo de la Espriella continúan sin acordar los términos para un debate de segunda vuelta. Cepeda propuso un único encuentro transmitido por los principales canales nacionales y exigió acordar reglas, mientras que De la Espriella lo acusó de evadir el debate y exigió primero el reconocimiento de los resultados de la primera vuelta.
La campaña entra en tiempo de descuentos, pero el debate de segunda vuelta sigue en fuera de lugar: ambos candidatos dicen quererlo, pero ninguno cede un milímetro en las condiciones.
Cepeda: debate único, reglas claras y sospechas sobre el rival
Desde el Pacto Histórico, Iván Cepeda se presenta como el adalid de las “reglas básicas y mínimas” para un único debate nacional, simultáneo por Caracol, RCN y RTVC.1 Su propuesta: un solo cara a cara, con compromisarios de ambas campañas y moderación de los grandes medios, para garantizar un escenario “equitativo” y masivo.2
Cepeda insiste en que “el país espera ansiosamente” ese encuentro y que los colombianos tienen “derecho” a verlo,2 mientras acusa a Abelardo de la Espriella de ser poco amigo de las reglas y de resistirse a pactarlas.1 Paralelamente, sube el tono al denunciar supuestos manejos financieros irregulares, compra de votos y una “campaña sucia” con uso de inteligencia artificial desde la otra orilla, para lo cual anunció acciones legales.2
De la Espriella: sin condiciones y con reclamo de reconocimiento
Del otro lado, De la Espriella asegura estar listo para debatir “cuando sea y como sea”, pero sin aceptar que su rival marque la cancha.3 Exige primero que Cepeda reconozca los resultados de la primera vuelta y deje de “cañar con esa falsa voluntad de debatir para ganar titulares”.3
El candidato opositor recuerda que ya hay un espacio fijado por Revista Semana y sugiere que Cepeda estaría “acojonado” frente a ese debate,13 presentando las condiciones del Pacto Histórico como maniobras dilatorias.
Coinciden en el show, discrepan en el guion
Ambos coinciden en que el país merece verlos confrontar proyectos y que el debate es clave antes del 21 de junio.4 Pero mientras Cepeda quiere un gran espectáculo televisivo con reglas escritas y bajo lupa jurídica,12 De la Espriella busca un ring sin ataduras, con la política convertida en prueba de fuego de legitimidad electoral.3
Resultado provisional: mucho cruce de mensajes, ninguna fecha firmada y una pregunta abierta para los votantes: ¿hay miedo al debate o cálculo fino sobre el escenario más conveniente?4