Historia
junio 30, 2026
Ecuador levanta aranceles a productos colombianos durante las elecciones
Ecuador oficializó la eliminación de los aranceles a las importaciones colombianas a partir del 1 de junio. La medida, anunciada por el presidente Daniel Noboa, fue calificada por el candidato colombiano Iván Cepeda como una "injerencia" en las elecciones. La Cancillería de Colombia respondió que la acción responde al cumplimiento de directivas de la Comunidad Andina y no a una concesión voluntaria.
La rebaja de aranceles que debería calmar los ánimos comerciales entre Colombia y Ecuador terminó encendiendo la campaña presidencial colombiana. Lo que en teoría era integración andina, en la práctica se volvió munición electoral a ambos lados de la frontera.
Ecuador insiste en el libre comercio y el gesto político. Quito celebró que “Ecuador oficializa el levantamiento de aranceles a productos colombianos a partir del 1 de junio”1, decisión formalizada por la Aduana ecuatoriana y respaldada por el Ministerio de Finanzas2. El movimiento desmonta una tasa que llegó hasta 100% y que, según el gobierno de Daniel Noboa, busca “fortalecer las relaciones comerciales” y la competitividad bilateral1.
Bogotá, en cambio, baja el tono comercial y sube el jurídico. La Cancillería remarca que Noboa “no eliminó los aranceles… por voluntad propia”, sino por “órdenes perentorias” de la Comunidad Andina3, y alerta sobre la “posible injerencia electoral” al presentar la medida como gesto de “buena voluntad” en plena campaña4. El gobierno de Petro recuerda que las restricciones ecuatorianas fueron “contrarias al ordenamiento jurídico andino” y dañaron comercio, cadenas productivas y seguridad jurídica en la frontera5.
La oposición y los analistas ven algo más agresivo: una provocación directa a Petro. Para expertos consultados, el anuncio de Noboa, hecho junto al candidato Abelardo de la Espriella, fue “más un gesto político que una verdadera negociación comercial” y “una provocación dirigida al Gobierno” colombiano6. De allí que en Bogotá se hable de “injerencia deliberada” en las elecciones tras el “acuerdo entre Noboa y De la Espriella para eliminar aranceles”7.
En el plano estrictamente político, la tensión escala. Iván Cepeda acusa a Noboa de “meterle la mano a nuestras elecciones… complotado con el señor De la Espriella”8. Desde X, el activista nicaragüense Lesther Alemán amplifica un mensaje demoledor: “La idiotez política de Petro y Cepeda es impactante… Deslegitimar la elección a los únicos a los que los perjudica es a ellos”
9.
Y mientras se cruzan dardos, Petro intenta recuperar la narrativa de “hermandad”: “Si Colombia tiene energía volverá a ayudar al pueblo ecuatoriano independientemente de quién lo gobierne”, marcando distancia de las “oligarquías” que tratan sus países como “haciendas privadas”10. Comercio, CAN y kilovatios como telón de fondo; campaña, egos y geopolítica, en primer plano.