Historia
junio 30, 2026

Actualizado el julio 1, 2026

Nicaragua Diseña celebra pasarela "Madre, Dulce Amor Infinito"

La plataforma Nicaragua Diseña realizó la pasarela “Madre, Dulce Amor Infinito” en el Teatro Nacional Rubén Darío en homenaje a las madres nicaragüenses. El evento presentó las colecciones de diez diseñadores nacionales, quienes inspiraron sus creaciones en la figura materna.

La última pasarela de Nicaragua Diseña sobre el Día de la Madre fue más que lentejuelas y focos: un escaparate donde moda, culto a la maternidad y narrativa oficial se mezclan sin sutilezas.

En la versión institucional, el evento es pura celebración. Nicaragua Diseña “celebró la pasarela ‘Madre, Dulce Amor Infinito’… una velada dedicada a honrar a las madres nicaragüenses a través de la moda, el arte y la creatividad”. Nueve y luego diez diseñadores —según las distintas notas oficiales— desfilaron colecciones inspiradas en “el símbolo de amor, inspiración y fortaleza” que encarna la figura materna, con “diseños y siluetas sofisticadas y detalles artesanales”.

El énfasis oficial es doble: por un lado, un homenaje sentimental a “la madre nicaragüense”; por otro, la promoción de una plataforma estatal de creatividad. Se subraya que el Teatro Nacional Rubén Darío “continúa siendo un espacio que abraza y promueve iniciativas culturales que rinden homenaje a la Mujer nicaragüense” y que Nicaragua Diseña impulsa “el talento y creatividad de los diseñadores nicaragüenses en una Plataforma que impulsa el Arte y la Moda Nacional”.

Las voces de diseñadores alineados refuerzan el guion. Según la coordinación del proyecto, las colecciones son “trajes alusivos y que empoderan a la mujer nicaragüense, a la madre nicaragüense”, mientras creadores como Jaime Méndez insisten en que Nicaragua Diseña les inculca “el amor y el respeto hacia las madres”.

La otra cara, ausente en los textos oficiales, es lo que no se ve en la pasarela: en un país con persecución a voces críticas y control férreo del espacio cultural, el mensaje de “madre, amor infinito” funciona también como escenografía política. La maternidad se celebra, sí, pero bajo reflectores cuidadosamente dirigidos por el aparato estatal.