Historia
junio 30, 2026

Actualizado el julio 1, 2026

Declaraciones de Aída Quilcué sobre universidades generan polémica en Colombia

La candidata a vicepresidenta de Colombia, Aída Quilcué, afirmó que los graduados de las mejores universidades del país solo aprendieron a "robarse la plata del pueblo". Sus declaraciones provocaron la respuesta de la Asociación Colombiana de Universidades (Ascun), que defendió el papel de la educación superior y criticó la generalización.

A tres días de las elecciones, Colombia no discute un programa de gobierno sino una frase incendiaria: ¿las mejores universidades del país “solo enseñan a robarse la plata del pueblo” o son el principal ascensor social de millones de familias?

Quilcué contra el elitismo académico

Desde la campaña del Pacto Histórico, Aída Quilcué rompió el libreto tecnocrático y apuntó directo a las élites formadas en claustros de alto prestigio. Ante sus seguidores, afirmó que “aquellos que han estudiado en las mejores universidades del país, lo único que nos dejaron y aprendieron fue robarse la plata del pueblo”, frase que se viralizó y terminó marcando la agenda en plena recta final electoral.

Su mensaje se apoya en una trayectoria sin títulos universitarios, basada en educación comunitaria y saberes ancestrales, en contraste con la élite académica que domina la política nacional.

Gobierno y aliados: boomerang para el propio proyecto

El sector afín al Gobierno reaccionó subrayando una ironía incómoda: mientras Quilcué denosta a las “mejores universidades”, el propio presidente Gustavo Petro es producto de varias de ellas —Externado, Javeriana, ESAP y universidades europeas—, con una inversión educativa que superaría hoy los $200 millones, y su fórmula presidencial Iván Cepeda habría pagado hasta $83 millones por estudios en Bulgaria y Francia. Para este sector, el ataque termina disparando contra la biografía académica del proyecto político que ella dice encarnar.

Universidades: defensa cerrada del sistema

Ascun respondió con un comunicado en tono de advertencia. “Defender la universidad colombiana es defender el esfuerzo de millones de familias que han visto en la educación un camino de dignidad, movilidad social y futuro”, señaló el gremio, rechazando que se vinculen “conductas individuales o colectivas con la formación universitaria”. Las universidades reivindican sus aulas como espacios “plurales, críticos y diversos” que producen desde maestros rurales hasta médicos de hospitales públicos, ingenieros, científicos y líderes sociales.

Oposición: munición perfecta en campaña

Desde la oposición, el video divulgado por El Colombiano se lee como prueba de radicalización y desprecio por la educación formal en el círculo del petrismo. En un escenario polarizado, Quilcué habla a la rabia contra las élites; Ascun y los aliados de Petro hablan a la angustia de una clase media que ve en el título universitario su única puerta de salida.

En medio, millones de estudiantes quedan atrapados en una pelea donde la universidad es usada más como trinchera simbólica que como terreno para discutir sus verdaderas fallas.