Historia
junio 30, 2026

Actualizado el julio 1, 2026

Siete selecciones eligen México como base para el Mundial 2026

La FIFA confirmó que siete selecciones, incluidas Colombia, Uruguay e Irán, tendrán su campamento base en México durante la Copa del Mundo 2026. Los equipos se instalarán en diversas ciudades como Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey para su preparación y concentración durante el torneo.

México será mucho más que coanfitrión del Mundial 2026: se convertirá en el gran cuartel general de siete selecciones, mientras la política migratoria de Estados Unidos termina influyendo hasta en la táctica de los banquillos.

Un mismo mapa, dos lecturas

Desde la óptica organizativa, el anuncio suena a triunfo logístico: la FIFA confirmó que Colombia, Irán, Corea del Sur, Sudáfrica, Uruguay, Túnez y la propia México fijarán su campamento base en territorio mexicano para la Copa del Mundo que inicia el 11 de junio de 2026. La fotografía general es de orden y previsión: las selecciones se distribuyen entre Pachuca, Guadalajara, Ciudad de México, Tijuana, Cancún y otras sedes, ajustadas a sus necesidades de entrenamiento y concentración.

Pero la oposición política y algunos críticos ven algo más incómodo detrás del mapa: el caso Irán expone, a su juicio, el peso de Washington. La selección iraní no jugará en México, pero se instalará en Tijuana porque Estados Unidos no quiere que “se quede a pernoctar” en su territorio, según admitió la presidenta Claudia Sheinbaum.

Orgullo sede vs. dependencia geopolítica

Los defensores del Mundial mexicano subrayan el impacto deportivo y económico: Sudáfrica concentrada en Pachuca antes de abrir el torneo ante México en el Azteca, Corea del Sur y Colombia usando las instalaciones de Chivas y Atlas en Guadalajara, Uruguay afinando detalles en un complejo de élite en Cancún. México, por su parte, operará desde el Centro de Alto Rendimiento de la FMF en la capital, al pie del estadio Azteca.

Sus críticos, en cambio, leen otra cosa: un país celebrando la llegada de potencias futboleras mientras se presta como “plan B” diplomático para problemas que no controla. Que la ruta mundialista de Irán pase por Tijuana y no por suelo estadounidense se percibe menos como muestra de hospitalidad y más como recordatorio de quién pone las condiciones en Norteamérica.

En 2026, México exhibirá canchas impecables y centros de alto rendimiento. La incógnita es si también podrá presumir autonomía en el tablero político que se juega fuera del césped.