Historia
junio 30, 2026
Presidente Petro critica subasta de energía por adjudicación de planta térmica
El presidente Gustavo Petro generó una crisis interna en el sector energético al calificar de "traición al progresismo" la adjudicación de una nueva planta de generación térmica en una subasta de cargo por confiabilidad. El ministro de Minas, Edwin Palma, defendió el proceso técnico, mientras se identificó al empresario detrás de las empresas ganadoras.
El fuego cruzado por la última subasta de energía dejó algo claro: en el Gobierno Petro el choque no es solo entre térmicas y renovables, sino entre discurso climático y aritmética del sistema eléctrico.
Petro vs. su propio gobierno
Desde Palacio, el presidente convirtió la adjudicación de una nueva planta térmica —a gas importado y en el Caribe— en símbolo de “traición al progresismo”, desatando una crisis con su propio ministro de Minas, Edwin Palma.1 Para Petro, apostar por gas en plena transición energética, cerca de la Línea Negra de la Sierra Nevada y en un proyecto que él mismo llamó “gasificadora”, es ir en contravía de su promesa de descarbonización y respeto a territorios indígenas.3
La oposición amplifica esa narrativa, subrayando que la nueva capacidad adjudicada estará “liderada por las plantas térmicas, que aportarán 2.276,8 MW”, muy por encima de la solar (1.546,9 MW) y la eólica (246 MW).5 Desde ese ángulo, la subasta es la prueba de que la transición se quedó en el discurso.
Técnicos vs. simbología política
Del lado técnico, el relato es otro. Editorialistas económicos recuerdan que aquí no se estaba “eligiendo entre el sol y el gas”, sino subastando cargo por confiabilidad para asegurar “generación despachable cuando los embalses bajan por el fenómeno de El Niño”.1 En energía firme, la hidráulica sigue siendo la columna vertebral con 55,8 %, la térmica 36,4 %, la solar 7 % y la eólica 0,1 %. La “térmica nueva” sería apenas el 4,56 % de la energía firme asignada para 2029-2030, mientras 21 de 22 plantas nuevas son solares o eólicas.1
Palma, por su parte, defiende la subasta como “exitosa para el sistema energético del país” y recuerda que el proceso lo convoca la CREG y lo asigna un software auditado por XM, no la discrecionalidad del ministro.3
El empresario incómodo
Mientras tanto, los medios ponen foco en el hombre detrás de las empresas ganadoras, Jorge Manuel Urbano del Cristo Castellanos Gómez, con antecedentes de multas por incumplimientos.3 Para quienes critican, la foto es demoledora: térmica, gas importado, zona sensible y un empresario cuestionado.
En resumen, donde unos ven un engranaje técnico para que no falte luz en el próximo Niño, otros ven el síntoma perfecto de que la revolución energética de Petro todavía se cocina… en gas.