Historia
junio 30, 2026

Actualizado el julio 1, 2026

Juez reprograma audiencia en caso del asesinato de Jaime Esteban Moreno

Un juez de Bogotá reprogramó la audiencia preparatoria en el caso del asesinato de Jaime Esteban Moreno para evitar que los dos acusados, Juan Carlos Suárez Ortiz y Ricardo Rafael González Castro, queden en libertad por vencimiento de términos. La familia de la víctima había expresado su frustración por los retrasos en el proceso judicial.

Un mismo expediente, dos lecturas opuestas: para el juzgado, mover el calendario es una muestra de diligencia; para la familia de la víctima, es la prueba de que el sistema solo reacciona cuando la impunidad ya está a la vuelta de la esquina.

El relato de los despachos: reacción a tiempo

Desde la órbita institucional, el mensaje es claro: el Juzgado 801 Penal del Circuito de Bogotá reprogramó la audiencia preparatoria del caso por el asesinato de Jaime Esteban Moreno “para el próximo miércoles 27 de mayo a las 10:00 de la mañana, en modalidad virtual” y con una finalidad expresa: “evitar que los dos procesados queden en libertad por vencimiento de términos”.

La decisión se vende como un golpe de timón para imprimir celeridad, en línea con “los lineamientos de descongestión judicial”, que incluyen fijar ya el juicio oral para el 9 y 23 de junio. En esta versión, el sistema reacciona y corrige el rumbo justo a tiempo para que los señalados, capturados desde los días posteriores al crimen, enfrenten finalmente el juicio.

La versión de la familia: justicia a regañadientes

Del otro lado, la familia de Moreno y su abogado vienen pintando un escenario muy distinto. El caso, advierten, estuvo a punto de un giro “inesperado”: que “los dos presuntos responsables del crimen […] podrían quedar en libertad el próximo 20 de junio por vencimiento de términos”.

Según la defensa, la raíz del problema no fue la complejidad del expediente, sino la “actitud de desidia del juez de conocimiento” y un cambio de despacho que, irónicamente, llevó el proceso de la prometida descongestión a una nueva congestión. Las audiencias preparatorias se han alargado tanto que “las pruebas […] no se han terminado de denunciar” y, por eso, el juicio ni siquiera ha podido empezar.

En esta lectura, la reprogramación no es símbolo de eficiencia, sino un parche de última hora para evitar que un error del sistema deje libres a dos acusados en un caso que ya conmocionó al país.