Historia
junio 30, 2026

Actualizado el julio 1, 2026

DIM remonta y vence 3-2 a Cusco en la Copa Libertadores

El Deportivo Independiente Medellín (DIM) logró una victoria agónica por 3-2 contra Cusco FC en Perú. A pesar de jugar en la altitud, el equipo colombiano remontó un marcador adverso con goles de Baldomero Perlaza y Alexis Serna en el tiempo de adición, manteniendo vivas sus esperanzas de clasificar a los octavos de final de la Copa Libertadores.

El DIM viajó a Cusco con la soga al cuello y volvió con algo más que oxígeno: un triunfo 3-2 que lo resucita en la Copa Libertadores y, de paso, reescribe su relación con la altura y la presión.

Antes: obligación, frío y cuentas con calculadora

La previa pintaba un cuadro incómodo: 3.400 metros sobre el nivel del mar, estadio Garcilaso y un Medellín tercero de grupo, con solo una victoria en cuatro partidos y dependiendo de otros resultados. La visita se describía como “un reto de altura” no solo por el clima, sino por la “obligación de ganar para seguir con opciones de pelear cupo a los octavos de final”.

El relato opositor subrayaba las flaquezas: un DIM irregular, con un solo triunfo previo ante el mismo Cusco, dos derrotas frente a Flamengo (una en cancha y otra en el escritorio) y una tabla que lo dejaba al borde del abismo. El enfoque era más de cálculo que de épica.

Después: sufrimiento, remontada y reivindicación

Tras el pitazo final, el tono cambia: el mismo medio que advertía sobre el drama reconoce que el DIM “sufrió en Perú, pero estuvo a la altura de Cusco: ganó 2-3 y se acerca a los octavos de final de la Copa Libertadores”. La narrativa ya no es la de un equipo obligado, sino la de un sobreviviente que se aferra al torneo.

La crónica enfatiza el contexto hostil —siete grados de temperatura, cobijas en el banco y licras térmicas para soportar la noche cusqueña— y cómo, pese a ceder terreno en el segundo tiempo, Medellín reaccionó con los goles agónicos de Baldomero Perlaza y Alexis Serna en el tiempo añadido para consumar la remontada.

El contraste: del miedo a la oportunidad

Antes del partido, la altura era amenaza; después, se convierte en escenario de hazaña. La oposición mediática pasó de subrayar el riesgo clasificatorio a admitir que el DIM dio un golpe de carácter y se “acerca” a unos octavos que le han sido esquivos por 21 años.

En resumen: el contexto sigue adverso, las cuentas no están cerradas, pero el relato ya no es de resignación, sino de una última vida ganada en la altura.