Historia
junio 30, 2026

Actualizado el julio 1, 2026

Las Finales de Conferencia de la NBA inician con dos partidos en tiempo extra

Por primera vez en la historia de la NBA, los dos primeros partidos de las Finales de Conferencia se definieron en tiempo extra. En el Oeste, los San Antonio Spurs de Victor Wembanyama vencieron a los Oklahoma City Thunder, mientras que en el Este, los New York Knicks lograron una remontada histórica contra los Cleveland Cavaliers.

Las Finales de Conferencia de la NBA arrancaron como un experimento de laboratorio de adrenalina: dos partidos, dos prórrogas, cuatro equipos que juegan como si el anillo fuera cuestión de vida o muerte.

En el Oeste, el relato dominante es el de la coronación anticipada de Victor Wembanyama. Su exhibición de 41 puntos y 24 rebotes en la victoria de los Spurs sobre el vigente campeón Oklahoma City Thunder en doble tiempo extra convirtió el primer juego en un manifiesto generacional. Otra lectura, más incómoda para OKC, ve el mismo duelo como un aviso: ni el MVP Shai Gilgeous-Alexander ni los 32 puntos y ocho triples desde la banca de Alex Caruso alcanzaron para frenar al francés, evidencia de que el campeón perdió el control de su propia narrativa.

Los analistas coinciden en el dato histórico, pero discrepan en el significado. Unos subrayan el récord: es la primera vez que los dos partidos inaugurales de unas Finales de Conferencia se van a tiempo extra, prueba de “altísimo nivel competitivo” y de que “la lucha por llegar a las Finales está más pareja que nunca”. Otros prefieren el enfoque dramático: “Historia en el inicio de las Finales de Conferencia… doble tiempo extra en ambos juegos”, enfatizando la sensación de caos controlado más que la estadística fría.

En el Este, la fractura de perspectiva es igual de clara. Desde Nueva York se vende epopeya: los Knicks firman la mayor remontada en un último cuarto en unas Finales de Conferencia y levantan 22 puntos para ganar 115-104 a los Cavaliers en la prórroga, con 38 puntos de Jalen Brunson. Desde Cleveland, el mismo partido se lee como colapso táctico y mental.

Por encima de cualquier relato local, todos convergen en una idea: “el anillo de campeón” es hoy la obsesión de los cuatro finalistas, Thunder, Spurs, Cavs y Knicks, en una NBA donde ya no hay gigantes intocables sino márgenes mínimos y partidos decididos en detalles… y en tiempo extra.