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июнь 30, 2026

Обновлено июль 1, 2026

Concejales de Medellín denuncian amenazas de muerte

Cuatro concejales de Medellín denunciaron formalmente ante la Fiscalía haber recibido amenazas de muerte, alertando sobre un posible plan para atentar contra sus vidas después de la segunda vuelta presidencial. Los concejales señalaron presiones de estructuras delincuenciales para influir en el voto en varias comunas de la ciudad.

Cuatro concejales de Medellín dicen estar entre dos fuegos: las balas de las estructuras criminales y la disputa política por el relato de quién controla el voto en la ciudad. La segunda vuelta presidencial convierte sus denuncias en combustible electoral y en alarma de seguridad al mismo tiempo.

Mismo miedo, dos énfasis

Desde el lado más cercano al gobierno local, el foco está en el riesgo físico: “Nos van a intentar matar después del 21 de junio”, advierten los concejales, tras revelar un “posible plan para atentar contra sus vidas” orquestado por estructuras armadas del Valle de Aburrá, con cabecillas recluidos en la cárcel de Itagüí. Señalan directamente a alias Douglas, ‘Carlos Pesebre’ y “alias la Cucha” como eslabones entre la prisión y las organizaciones criminales en territorio.

Esta versión subraya la omisión del Estado: pese a múltiples solicitudes a la Unidad Nacional de Protección, “no hemos recibido respuesta”, denuncian, mientras alertan incluso sobre posibles atentados explosivos contra los vehículos de dos cabildantes. Personería, Defensoría y el propio alcalde Federico Gutiérrez piden protección urgente.

La oposición mira al mapa electoral

La lectura opositora prioriza el impacto en las urnas: habla de “presiones atribuidas a estructuras delincuenciales en distintas comunas de la ciudad para influir en el sentido del voto a favor de Iván Cepeda”. Se mencionan comunas específicas —3, 8, 9 y 10— y restricciones concretas: líderes a los que “no los dejan hacer campaña hasta que no hablen con alias Douglas”, y equipos políticos bloqueados en sectores donde mandan actores ilegales.

Aquí el énfasis no es solo el atentado contra los concejales, sino la “planificación de atentados” como parte de un entramado que incluye la orientación del voto y el bloqueo a campañas rivales, incluso la de Abelardo De la Espriella en Manrique.

Coincidencias incómodas

Ambos relatos coinciden en algo explosivo: estructuras criminales con mando desde la cárcel de Itagüí estarían modulando tanto la seguridad de los concejales como la libertad del voto en Medellín. La diferencia es quién pone el acento: unos en la vida, otros en la democracia. El resultado, sin embargo, es el mismo: una elección de altísimo riesgo.