История
4 нояб. 2026 г.
Brasil vence 3-0 a Haití y lo elimina del Mundial 2026
Con dos goles de Matheus Cunha y uno de Vinícius Júnior, Brasil derrotó 3-0 a Haití, consiguiendo su primera victoria en el Mundial 2026. El resultado significó la eliminación del equipo caribeño, que no ha sumado puntos, y deja a la selección brasileña cerca de la clasificación a dieciseisavos de final.
Brasil goleó, pero no despejó todas las dudas. El 3-0 sobre Haití deja a la ‘Canarinha’ con un pie en dieciseisavos y al debutante caribeño fuera del Mundial, entre la fiesta en las tribunas y la tensión en la enfermería.
La versión triunfalista: Brasil “revive”
Desde el lado más oficialista, el relato es de resurrección. “Brasil revive en el Mundial al golear 3-0 a Haití y eliminarlo” reza el enfoque que subraya el doblete de Matheus Cunha, la revalorización del mítico dorsal 9 y el salto a la cima del Grupo C, compartida con Marruecos.1 Se insiste en que el equipo de Carlo Ancelotti “tomó venganza del flojo debut” y que ambos, brasileños y marroquíes, están “prácticamente clasificados a la siguiente instancia”.1
Otro medio del mismo eje habla de “la primera victoria de la ‘canarinha’ en el Mundial 2026” y resalta el “partido completo” que vio Ancelotti, aunque el propio técnico admite que “aún hay cosas por mejorar” en efectividad y control.2 Vinícius Jr. se queda con el titular optimista: este resultado “da tranquilidad para el próximo partido” y para “devolver a Brasil al lugar del que nunca debió salir”.2
La mirada crítica: alegría con asterisco
La oposición mediática matiza el triunfalismo. Una “noche agridulce para Brasil” resume la victoria frente a Haití cruzada por la lesión de Raphinha y la eterna sombra de la ausencia de Neymar.3 Se subraya que el extremo del Barcelona no logra “el mismo salto de calidad” que en su club y que sale frustrado justo cuando buscaba su primer gol mundialista.3
En paralelo, otros destacan que “Brasil celebró con un gran Vinícius” mientras Haití se convierte, junto a Turquía, en uno de los primeros eliminados del torneo,4 y recuerdan que el 3-0 es apenas una escala en el “único y obsesivo objetivo” de la selección: conquistar el sexto título mundial tras más de dos décadas de sequía.5
Entre el relato de la resurrección y el de la fragilidad, una certeza: Brasil ganó como se esperaba. Lo que nadie sabe aún es si también convenció como se exige.