История
июнь 30, 2026

Обновлено июль 1, 2026

Muere joven en Brasil durante salto de 'bungee' sin cuerda de seguridad

Maria Eduarda Rodrigues de Freitas, una joven de 21 años, falleció en Limeira, Brasil, tras caer desde un puente mientras realizaba un salto extremo. Según las investigaciones, fue lanzada sin que la cuerda de seguridad principal estuviera conectada a su arnés. Varias personas han sido detenidas en relación con el incidente.

Una joven deportista cae al vacío en un salto extremo y, de un momento a otro, Brasil discute menos sobre adrenalina y más sobre responsabilidad: ¿fue una tragedia absurda de una empresa negligente o el síntoma de un Estado que mira hacia otro lado?

Lo que pasó en el Puente del Esqueleto

Maria Eduarda Rodrigues de Freitas, profesora de Educación Física de 21 años, murió tras caer desde unos 30 a 40 metros en la “Ponte do Esqueleto” de Limeira, São Paulo, durante una práctica de rope jumping organizada por una empresa privada. La policía confirmó que la joven fue lanzada sin que la cuerda principal de seguridad estuviera conectada a su arnés.

Los videos del momento muestran cómo dos hombres la impulsan al vacío mientras se escuchan gritos de advertencia: “¡Chicos, la cuerda!”, segundos antes del impacto mortal. Según medios locales, “el equipo de seguridad no estaba correctamente asegurado en el momento del salto”.

Empresa bajo la lupa vs. Estado en el banquillo

La primera línea de responsabilidad apunta a los organizadores: seis personas fueron detenidas de inmediato por su presunta responsabilidad en la actividad extrema, y luego la Policía Civil confirmó la captura de tres hombres por homicidio con dolo eventual, es decir, asumir conscientemente el riesgo de matar y seguir adelante.

Pero la Alcaldía de Limeira no se conforma con culpar solo a los privados. El municipio anunció una demanda contra el Gobierno federal por “presunta omisión en el control y supervisión del puente”, recordando que desde 2025 venía alertando sobre problemas de seguridad sin obtener respuesta.

Así, mientras la investigación penal se centra en la empresa y sus instructores, el frente político apunta más arriba: el Ayuntamiento insiste en que la fiscalización y el control de acceso al Puente del Esqueleto “corresponden exclusivamente al Gobierno federal”. La muerte de Maria Eduarda convierte, de golpe, un salto recreativo en un juicio público sobre quién falló primero: los aventureros del negocio o los burócratas del Estado.