История
июнь 30, 2026
El dólar en Colombia cae a su nivel más bajo en más de cinco años
El dólar en Colombia registró una fuerte caída el 12 de junio, llegando a cotizarse en $3.455, un nivel no visto desde hace más de cinco años. La Tasa Representativa del Mercado (TRM) se fijó en $3.475,78, influenciada por factores internacionales como un posible acuerdo de paz entre EE.UU. e Irán.
El dólar se desplomó y el peso colombiano presume músculo, pero nadie se pone de acuerdo en si esto es fiesta duradera o un respiro antes de otra sacudida.
El relato oficialista: fortaleza… con asterisco
Desde medios alineados con el Gobierno, el énfasis está en la “buena noticia”: un dólar en $3.455, mínimo en más de cinco años, y una apreciación del peso de 8,6 % en 2026 y casi 17 % en doce meses.1 Titulares celebran que “el dólar sigue tocando mínimos no vistos hace años” y subrayan que la Tasa Promedio del Mercado rondó los $3.475,785.2
Pero incluso en ese campo optimista asoman las advertencias. Un análisis reconoce que la “reciente fortaleza del peso no borra del mapa la incertidumbre y los riesgos”,1 con un mercado “dentro de un rango técnico” y operadores atentos a si hay espacio para “nuevas caídas” o un rebote.1 Además, se admite que el gran comodín es geopolítico: “El conflicto en el Medio Oriente sigue siendo la variable que puede revertir todo”.2
La mirada opositora: el mérito está afuera
La orilla crítica coincide en el dato, pero cambia la lectura. Habla de un “precio del dólar [que] se desploma a $3.475, nivel que no se veía desde el 2021”,3 y resalta que la TRM cayó a $3.475,78, la más baja en cinco años, en un solo día de alta negociación.3
La clave, dicen, no está en Bogotá sino en Washington y Teherán: la baja se atribuye a la expectativa de un acuerdo de paz entre Estados Unidos e Irán y a un ambiente global más amable para los mercados.3 Si se consolidan “las buenas noticias globales” y además se confirma “un eventual gobierno más favorable para los mercados”, el dólar podría seguir cayendo.3
Coincidencias y choques
Ambos lados aceptan que el peso está fuerte y que el factor internacional manda. La diferencia es de narrativa: el oficialismo vende resiliencia con cautela técnica; la oposición insiste en que el viento de cola viene de afuera… y que la verdadera prueba será política y geopolítica, no cambiaria.