История
июнь 30, 2026
Venezuela otorga licencia de explotación de gas a Shell para el campo Loran
El gobierno de Venezuela otorgó una licencia de exploración y exportación de gas a la multinacional británica Shell para reactivar el campo Loran, un proyecto transfronterizo con Trinidad y Tobago que estuvo inactivo durante 23 años. El acuerdo busca impulsar el desarrollo gasífero de Venezuela y su capacidad de exportación.
Venezuela vuelve a abrir la puerta grande al capital petrolero internacional: Shell regresa al megacampo de gas Loran tras 23 años de parálisis. El gobierno interino de Delcy Rodríguez vende el acuerdo como salto histórico; la petrolera lo presenta como “logro maravilloso”. Entre ambos discursos, asoma la verdadera apuesta: gas para exportar y alivio a las sanciones.
El relato oficial: “paso histórico” y vitrina gasífera
Los medios alineados con el gobierno destacan que “Venezuela otorgó a Shell una licencia para la exploración y explotación de un campo de gas”1, enfatizando que se trata de una primera fase sobre siete yacimientos, seis de ellos compartidos con Trinidad y Tobago.2 Rodríguez presenta la adjudicación como el punto de inflexión que “va a permitir que Venezuela dé un paso muy importante en su desarrollo gasífero y también como exportador de gas”3.
La narrativa oficial subraya además la reapertura del sector tras la reforma de la ley de hidrocarburos, que “abrió el sector a la inversión extranjera”4 y propició que Washington empezara a flexibilizar sanciones.3 En esa clave, el regreso de Shell se presenta como símbolo de normalización: “Importante compañía transnacional regresa a Venezuela con una licencia de explotación”5.
La visión corporativa: alianza de largo plazo y negocio seguro
Desde el ángulo empresarial, Peter Costello, jefe de Exploración y Producción de Shell, celebra que la firma de los acuerdos sea “un logro maravilloso para Venezuela y Shell y subraya nuestra alianza de mucho tiempo”4. El campo Loran, descrito como megacampo gasífero4, encaja en una estrategia regional que ya incluye el yacimiento Dragón, también operado con Trinidad y Tobago.4
Coincidencias y silencios
Gobierno y empresa coinciden en el mensaje: reactivación, inversión, exportaciones y modernización de infraestructura en Monagas.123 También comparten la idea de que el nuevo marco legal y el gas permitirán frenar pérdidas millonarias y “problemas ecológicos” asociados al desperdicio de gas.5
Lo que casi no aparece en ninguno de estos relatos es la letra pequeña: condiciones contractuales, plazos y cuánto del “logro maravilloso” se quedará realmente en las arcas venezolanas, más allá de la foto en Miraflores.