История
июнь 30, 2026
Secretaría de Hacienda de Bogotá reporta a más de 93.000 contribuyentes morosos
La Secretaría de Hacienda de Bogotá ha incluido a 93.808 contribuyentes en el Boletín de Deudores Morosos del Estado por deudas de impuestos distritales que superan los cinco salarios mínimos y tienen una mora de más de seis meses. La medida puede dar paso a procesos de cobro como embargos.
La guerra contra la evasión en Bogotá acaba de subir de nivel: más de 93.000 contribuyentes entrarán a la lista negra del Estado, con la amenaza explícita de embargos y bloqueo de su vida financiera.
La narrativa oficial: disciplina fiscal con “manual de instrucciones”
Desde la orilla del Distrito, el mensaje es claro: esto no es un capricho, es una defensa de las finanzas públicas. Hacienda Bogotá “reportó a más de 93.000 contribuyentes al boletín de morosos del Gobierno Nacional”1, todos con deudas de impuestos distritales superiores a cinco salarios mínimos y más de seis meses de atraso.2
El gobierno enfatiza que no se trata de una cacería súbita. Antes del reporte, la entidad adelantó una “estrategia de comunicación” con correos, mensajes de texto y cartas para informar montos pendientes y opciones de pago.2 Además, recuerda que quien no pueda pagar de contado “tiene la oportunidad de solicitar una facilidad de pago… proponiendo pagar el saldo restante a plazos, hasta 12 meses sin garantía y 5 años con garantía”.3
El otro lado: la etiqueta de moroso pesa más que la deuda
Si bien aparecer en el Boletín de Deudores Morosos “no implica una inhabilidad automática para contratar con el Estado”2, en la práctica es un estigma financiero. La propia Secretaría admite que estar en el BDME “puede afectar la confianza y generar dificultades en trámites y procesos con entidades públicas y financieras”.3
Ahí está la tensión: el Distrito vende el boletín como herramienta de presión legítima, pero para los contribuyentes reportados puede significar desde el “embargo de cuentas, salarios y bienes”2 hasta el secuestro de su historial crediticio.3 Salir del listado es posible, pero sólo después de pagar todo y adelantar un trámite formal ante la propia administración.3
En el pulso entre recaudo y reputación, Bogotá manda un mensaje contundente: la deuda con la ciudad ya no es solo un problema de números, sino de identidad fiscal.