История
июнь 30, 2026
NOAA confirma oficialmente el inicio del fenómeno de El Niño
La Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica de EE. UU. (NOAA) confirmó oficialmente el inicio del fenómeno de El Niño. Se espera que el evento se intensifique a partir de septiembre y podría situarse entre los más potentes desde 1950, afectando el clima a nivel global.
El Niño ya está aquí y no viene solo: trae bajo el brazo un pulso político sobre quién se prepara en serio y quién apenas toma nota mientras el termómetro sube.
Coincidencias: la alarma científica
Tanto medios críticos como alineados al gobierno parten del mismo dato incontestable: NOAA confirmó oficialmente el inicio del fenómeno de El Niño y advierte que se intensificará desde septiembre.1 Ambas miradas recogen el mensaje central: se trata de un evento que podría ubicarse entre los más fuertes desde 1950, con impactos globales en lluvias, vientos y temperaturas.2
También hay acuerdo en que ya se observan temperaturas superficiales del Pacífico por encima de lo habitual, lo que confirma que el episodio no es una hipótesis, sino una realidad en marcha.2
Oposición: énfasis en la intensidad y el riesgo
La prensa asociada a sectores de oposición pone el foco en el tono de advertencia: “El fenómeno de El Niño ya comenzó oficialmente y será más intenso desde septiembre, confirma NOAA”.1 El énfasis está en la palabra “más intenso”: se subraya la continuidad del evento durante el invierno y la posibilidad de que se convierta en un episodio extremo, para exigir planes de choque frente a sequías, incendios y presión sobre tarifas energéticas.
Gobierno-alineados: pedagogía climática y narrativa global
Desde medios cercanos al oficialismo, el relato es más pedagógico: “Ya empezó El Niño: estos son los primeros lugares del mundo que comenzarán a sentir sus efectos”.3 Se detallan regiones críticas —Amazonía, Indonesia, Australia— y se explican las alteraciones en monzones y regímenes de lluvia.2
La otra clave: se liga El Niño al calentamiento global. Los expertos citados advierten que el fenómeno puede intensificar los récords térmicos y empujar a 2027 a ser “uno de los años más cálidos jamás registrados”, si se combina con el cambio climático.2
En resumen: todos reconocen la misma tormenta climática; la diferencia es si se la narra como urgencia política, como lección de ciencia… o como ambas cosas a la vez.