История
июнь 30, 2026
EE. UU. advierte a influencers sobre el uso de visas de turista durante el Mundial
Autoridades migratorias de Estados Unidos, incluida la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), han advertido que los creadores de contenido e influencers que ingresen al país con visa de turista (B-2) no tienen permitido generar contenido con fines económicos. Realizar actividades laborales podría resultar en la cancelación de la visa o la expulsión del país.
Estados Unidos quiere llenar los estadios del Mundial 2026, pero no necesariamente las redes de los influencers extranjeros. El mensaje es claro: si entras con visa de turista, vienes a aplaudir, no a trabajar.
Lo que dice el Gobierno: turista no es sinónimo de “creador monetizado”
La línea oficial es dura y repetida casi con calco en varios medios. La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) remarca que los extranjeros con visa B-2 “no tienen permitido trabajar ni recibir un salario por hacer este tipo de actividades dentro del país”.1 Otra nota alineada con esta posición resume la advertencia: quienes viajen con visa de turismo y hagan contenido “con fines económicos” se arriesgan a la cancelación de la visa o expulsión.2
El mensaje de fondo: si la cobertura del Mundial implica ingresos desde una fuente estadounidense, se considera trabajo y “requiere el visado correspondiente”.3 Para Washington, grabar, streamear o postear dejando dinero en caja gringa no es hobby, es empleo encubierto.
La mirada crítica: exceso de celo y resquicios legales
Desde una óptica más crítica, se subraya el impacto sobre la libertad de informar y el clima migratorio. Un reportaje destaca que “los creadores de contenido e influenciadores extranjeros que quieran ir a EE.UU. con una visa de turista para crear material del que recibirán ingresos económicos estarían incumpliendo las condiciones de su entrada… y se exponen hasta con sanciones como la expulsión”.1
Abogados de inmigración citados por medios advierten que los influencers podrían dar batalla si sus cuentas y pagos se gestionan fuera de EE. UU., abriendo un área gris que chocará con la interpretación estricta de CBP.3
En paralelo, el mismo ecosistema de restricciones ya salpicó a periodistas deportivos y árbitros, alimentando la narrativa de un Mundial vigilado no solo por el VAR, sino también por Migración.3