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июнь 30, 2026

Обновлено июль 1, 2026

Juez de EE. UU. declara ilegal la tarifa de $100,000 para visas H-1B

Un juez federal en Estados Unidos declaró ilegal la tasa de 100,000 dólares impuesta por el presidente Donald Trump a las solicitudes de visa H-1B para trabajadores extranjeros altamente calificados. La medida había sido demandada por la Cámara de Comercio y otras organizaciones, que argumentaron que perjudicaría la captación de talento.

Un peaje migratorio de seis cifras acaba de chocar contra un muro judicial en Estados Unidos: la tarifa de 100.000 dólares para las visas H‑1B de trabajadores altamente calificados fue tumbada por un juez federal, reabriendo la pelea entre la Casa Blanca de Trump, las empresas y el Congreso.

Trump vs. el mercado de talento

La proclama de Donald Trump buscaba encarecer drásticamente la puerta de entrada a trabajadores extranjeros de alta cualificación, elevando un trámite que antes “rondaba los 5.000 dólares” hasta un pago obligatorio de 100.000 dólares por solicitud H‑1B. La justificación oficial: el programa “se ha explotado deliberadamente para reemplazar, en lugar de complementar, a los trabajadores estadounidenses con mano de obra menos cualificada y peor pagada”.

Desde la óptica alineada con el gobierno, la medida era una defensa de la “seguridad económica y nacional” y una forma de responder a las dificultades para retener a trabajadores STEM estadounidenses, cuyo número “se ha duplicado con creces entre 2000 y 2019”.

Empresas y universidades: alarma por el golpe al talento

Gigantes tecnológicos y universidades vieron algo muy distinto: un misil directo al mercado de talento global. Desde que se anunció el nuevo pago, alertaron que “les haría falta talento para cubrir algunas de sus vacantes”, en un sistema donde ya solo se reparten unas 85.000 visas H‑1B al año mediante lotería.

La Cámara de Comercio y la Asociación de Universidades llevaron la batalla a los tribunales, advirtiendo que la tarifa iba a “ocasionar una afectación en el talento laboral”.

El freno judicial

Aunque una jueza primero avaló la tarifa, el juez federal Leo Sorokin terminó declarando ilegal la medida, al considerar que una tasa de este calibre “debería tomar[la] el Congreso y no el presidente”. Resultado: el muro de 100.000 dólares se derrumba… pero deja abierta la pregunta de hasta dónde puede llegar el Ejecutivo en reescribir, por decreto, las reglas del juego migratorio y laboral de alto nivel.