История
июнь 30, 2026

Обновлено июль 1, 2026

Inflación de mayo en Venezuela fue del 6,3%, la más baja en 19 meses

Venezuela registró una inflación del 6,3% en mayo, la cifra mensual más baja de los últimos 19 meses, según datos oficiales. A pesar de la desaceleración de precios, el bolívar perdió valor frente al dólar y el salario mínimo se mantiene congelado desde 2022.

La cifra es histórica, pero el bolsillo no lo siente: Venezuela registra en mayo su inflación mensual más baja en 19 meses, mientras el bolívar se derrite y el salario mínimo sigue clavado al piso.

El relato oficial: victoria en la guerra contra los precios

Los datos del Banco Central de Venezuela (BCV) marcan un hito: la inflación de mayo fue de 6,3 %, “la cifra mensual más baja registrada en los últimos 19 meses”. El discurso oficial habla de “tendencia de desaceleración” y de que el país entra “en una senda de desaceleración” inflacionaria. Otros reportes repiten el mismo encuadre: “Venezuela registró una inflación de 6,3 % en mayo de 2026, la más baja en 19 meses” y que “mayo registró el dato más bajo de los últimos 19 meses”.

La narrativa se refuerza con la promesa del presidente del BCV, Luis Pérez, de que la inflación se mantendría “en un solo dígito a partir de mayo”, y con la explicación de que la contención se debe a una intervención cambiaria activa, inyectando más de 1.000 millones de dólares mensuales al mercado oficial.

La otra cara: dólar, salarios y realidad cotidiana

El mismo cuadro estadístico tiene sombras gruesas. Pese a la “desaceleración”, el indicador acumulado ya escala 101,97 % en el año. Y mientras los precios suben más lento, la moneda se desploma más rápido: solo en mayo, el tipo de cambio oficial subió 13,76 % y la brecha con el “dólar paralelo” roza 35 %. En lo que va de 2026, el bolívar ha perdido 45 % de su valor frente al dólar, que pasó de 301,37 a 549,37 bolívares al cierre de mayo.

Ahí es donde el relato triunfal se estrella contra el mostrador del abasto. Comerciantes marcan precios siguiendo el dólar informal “para proteger su patrimonio”, y economistas advierten que la estrategia del BCV es inestable: se queman divisas mientras se siguen emitiendo bolívares para financiar el déficit, alimentando la expectativa de devaluación.

Mientras tanto, el salario mínimo sigue congelado en 130 bolívares desde 2022. El Gobierno intenta compensar con bonos indexados al dólar, hasta 240 dólares para trabajadores y 70 para pensionados, pero sindicatos denuncian que estos pagos no cuentan para prestaciones ni beneficios laborales.

El contraste es brutal: en los gráficos, la inflación celebra su “piso” de 19 meses; en la calle, el trabajador sigue en caída libre.