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июнь 30, 2026

Обновлено июль 1, 2026

Invima alerta sobre comercialización fraudulenta de potenciadores sexuales

El Invima emitió una alerta sanitaria por la venta de los productos "Blix" y "Blix Booster", promocionados para el rendimiento masculino. La entidad advirtió que estos productos utilizan registros sanitarios falsos y no deben ser comercializados ni consumidos.

El último escándalo sanitario en Colombia no gira en torno a una nueva enfermedad, sino a la vieja promesa de “desempeño masculino mejorado” empaquetada en frascos con papeles falsos. Los productos Blix y Blix Booster muestran cómo el mercado de potenciadores sexuales corre varios pasos por delante de la regulación… o al menos lo intenta.

Qué dice la versión alineada con el Gobierno

Desde el lado más institucional, el énfasis está en el fraude documental y la protección del consumidor. Invima recuerda que Blix y Blix Booster se venden como artículos para el rendimiento masculino usando “autorizaciones sanitarias que realmente fueron otorgadas únicamente para alimentos y bebidas”. Es decir, se camuflan bajo registros legales, pero para otro tipo de producto.

La narrativa oficial subraya que estos artículos “son considerados fraudulentos y no deben ser comercializados ni consumidos en el país”, y recalca que las supuestas propiedades de “aumento de energía, incremento de la libido y mejor desempeño íntimo” violan la normatividad vigente para alimentos y bebidas. El mensaje: esto no es un exceso de celo, es un caso claro de engaño sanitario.

El ángulo más crítico y opositor

La cobertura más crítica no discute la gravedad del fraude, pero pone el foco en los riesgos concretos y en la sensación de descontrol del mercado digital. Se detalla que los productos “están siendo promovidos en plataformas de comercio electrónico con supuestas propiedades relacionadas con aumento de la libido, energía y mejor desempeño íntimo, ‘atribuciones que violan la normativa sanitaria vigente’”.

Además, se advierte que este tipo de potenciadores puede incluir “sustancias no declaradas que podrían causar efectos secundarios peligrosos, sobre todo en personas con problemas cardíacos o hipertensión”. Aquí el énfasis ya no es solo en el engaño regulatorio, sino en el riesgo real para pacientes vulnerables.

Coincidencias y choques

Ambos enfoques coinciden en tres puntos: hay uso indebido de registros sanitarios, la publicidad es engañosa y se pide suspender de inmediato el consumo y denunciar puntos de venta.

La diferencia está en el subtexto: la línea cercana al Gobierno presenta a Invima como un dique eficaz frente al fraude; la mirada opositora sugiere que el problema es más profundo, con un ecosistema online donde los falsos “milagros” sexuales encuentran terreno fértil antes de que la autoridad llegue.