История
июнь 30, 2026

Обновлено июль 1, 2026

Encuentran el cuerpo de la víctima de una liposucción clandestina

Las autoridades encontraron en Apulo, Cundinamarca, el cuerpo de Yulixa Toloza, quien falleció tras someterse a una liposucción en una clínica clandestina en Bogotá. La investigación se centra en los responsables del procedimiento y en quienes intentaron ocultar el cadáver, con varias personas ya capturadas en Colombia y Venezuela.

La muerte de Yulixa Toloza, tras una liposucción en un “centro de garaje” en el sur de Bogotá y el hallazgo posterior de su cuerpo en una zona boscosa de Cundinamarca, se ha convertido en un caso que combina drama familiar, cacería judicial y exhibición de poder institucional.

Justicia que castigue vs. justicia que exhiba

Para la Fiscalía, el expediente es ejemplarizante: los capturados no solo habrían favorecido el delito, sino que podrían enfrentar cargos adicionales como desaparición forzada y actos de tortura, según se evalúa a partir del dictamen de Medicina Legal. El mensaje oficial es claro: no se trata solo de una mala praxis, sino de un intento sistemático de borrar pruebas, desde el traslado del cuerpo fuera de Bogotá hasta su abandono en Apulo.

La búsqueda del cadáver refuerza ese relato de eficacia estatal. Durante seis días, la SIJIN rastreó un corredor de más de 30 kilómetros entre Apulo y Anapoima y terminó localizando primero unas chancletas y prendas de Yulixa y luego, con apoyo de drones y la guía en videollamada de una de las capturadas, el cuerpo oculto en zona boscosa. El Estado se presenta como quien reconstruye el crimen que otros quisieron desaparecer.

Dolor familiar vs. frialdad procesal

En el velorio en Bogotá, la familia puso otro acento: menos técnico y más moral. Una sobrina recordó a Yulixa como la “tía consentida” y lanzó un mensaje directo a los implicados: que hablen, que “se pongan la mano en el corazón” y asuman las consecuencias de sus actos. No piden venganza, dicen creer en la justicia, pero exigen que se responda por haber convertido un deseo estético en una tragedia y por ocultar el cuerpo durante siete días.

Operativo transnacional vs. crimen de "garaje"

Mientras tanto, la Fiscalía arma un caso que cruza fronteras: prepara un dosier reservado con fotos inéditas del levantamiento, testimonios y reportes para enviar a Venezuela y sustentar la responsabilidad de tres capturados allí —la dueña del establecimiento ilegal, el estilista que practicó la cirugía y el administrador—, además de la búsqueda del supuesto anestesiólogo “Leo”. Para los investigadores, el dato clave es brutal: “viajaron con un cadáver por cerca de tres horas” intentando dejar el caso sin prueba y, por tanto, sin condena.

De un lado, un Estado que quiere mostrar músculo investigativo y cooperación internacional; del otro, una familia que solo ve una silla vacía y una advertencia: la belleza barata puede salir literalmente mortal.