История
июнь 30, 2026
Rosario Murillo anuncia el nacimiento de su nieto número 31
La copresidenta de Nicaragua, Rosario Murillo, anunció el nacimiento de su nieto número 31, Daniel Augusto, hijo de su hija Camila Ortega Murillo. Al hacer el anuncio, Murillo enumeró a gran parte de su descendencia, aunque excluyó a los hijos de Zoilamérica Murillo y Rafael Ortega, evidenciando tensiones familiares.
La llegada de un bebé suele unir a una familia; en el clan Ortega-Murillo, en cambio, el nuevo nieto número 31 ha servido para exhibir tanto la narrativa idílica del poder como sus grietas más profundas.
El relato oficial: "bendición gloriosa de Dios"
En los medios oficialistas, el nacimiento de Daniel Augusto, hijo de Camila Ortega y Noé Salas, se presenta como una celebración casi litúrgica. Murillo habla de “Buena Nueva” y “Linda Nueva” que comparte con “nuestra Nicaragua Bendita”, al subrayar que el niño es su “nieto número 31, Bendición Gloriosa de Dios” y que se suma a una “Gran Familia” de 31 nietos y 10 bisnietos, todos cobijados por “Espíritu de Amor y de Servicio a nuestra Patria”.1 El aparato propagandístico lo refuerza con titulares exaltados como “¡NOS LLEGÓ DANIEL AUGUSTO, PURO AMOR DE DIOS!”.2
En esta versión, la historia es simple: familia unida, fe, abundancia de hijos y nietos como símbolo de prosperidad y continuidad.
La lectura crítica: del álbum familiar al sultanato
Los medios críticos ven otra película. Para Nicaragua Investiga, la misma “gran noticia” encaja en un “sultanato moderno” donde hijos, nietos y nueras ocupan cargos en el Estado y “subsisten de los recursos del Estado”, como parte de un “proyecto dinástico” que se cierra sobre sí mismo.3 El conteo de nietos ya no es tierno, sino una hoja de ruta de sucesión familiar.
Despacho 505 habla de una “inesperada radiografía familiar”: Murillo recitó los nombres de 31 nietos y 9 bisnietos, pero omitió a cinco: tres de Zoilamérica y dos de Rafael Ortega, pese a que en realidad tendría 36 nietos.4 Las ausencias no son inocentes: Zoilamérica denunció en 1999 a Ortega por abuso sexual, quedando “podada del árbol genealógico”; las hijas de Rafael se exiliaron tras sanciones a los negocios petroleros de la familia.34
Coincidencias y choques
Todos coinciden en un dato: el nieto 31 nació y se llama Daniel Augusto.15 La diferencia es qué significa. Para el régimen, un nuevo símbolo de gracia divina y continuidad. Para la oposición, la postal edulcorada de una dinastía que usa al Estado como herencia familiar y borra a quienes se atreven a romper el silencio.