История
июнь 30, 2026

Обновлено июль 1, 2026

Paloma Valencia invita a Sergio Fajardo a un "café" para buscar una alianza

La candidata presidencial colombiana Paloma Valencia invitó públicamente a su rival Sergio Fajardo a "tomarse un café" para discutir una posible unidad de cara a la primera vuelta electoral. Fajardo aceptó la invitación, pero puso como condición que el encuentro fuera público, generando expectativas sobre una posible alianza política entre ambos.

La política colombiana se juega ahora también en clave de cafetería: un “café” entre Paloma Valencia y Sergio Fajardo concentra más atención que muchos debates formales. Detrás de la taza humeante, lo que se cocina es la reconfiguración del mapa opositor frente al gobierno.

El café según Paloma: unidad y narrativa de país rural

Desde el lado más uribista de la oposición, la movida se vende como gesto de grandeza y responsabilidad nacional. Portafolio resume el guiño de Valencia: “Paloma Valencia invita a Sergio Fajardo a tomarse un café de cara a la primera vuelta presidencial”. La senadora se planta en Corabastos, rodeada de bultos y campesinos, para hilar su invitación con la economía real: abastecimiento, infraestructura, campo olvidado.

En clave de relato, la candidata presenta a Fajardo como un valor agregado para el proyecto anti-Petro, anti-oficialista: “Hay gente que vale tanto, que le ha aportado tanto a este país como Sergio Fajardo” y remata: “Necesito, doctor Sergio, tomarme un café con usted, porque es el momento donde hay que pensar en el país”. Es diplomacia con aroma a “súmese a mi campaña”.

El café según la otra oposición: daño en encuestas y cálculo frío

En la prensa más crítica con el uribismo, el café luce menos romántico y más desesperado. El Universal titula sin rodeos: “¿Alianza política? Paloma y Fajardo se reunirán y se tomarán un ‘café’”. El Colombiano recuerda que la idea surge justo después de la encuesta Invamer que dejó “golpeada” a Valencia, caída 5,8 puntos.

El mismo diario subraya el giro táctico: “La campaña de Paloma Valencia ha buscado acercarse al centro para crecer con los votantes que se identifican con ese espectro” y anota que candidaturas como las de Fajardo y Claudia López hoy no pasan del 3 %. El café, leído así, es operación de salvamento: absorber al centro debilitado antes de que se evapore.

La postura Fajardo: café sí, cheque en blanco no

Fajardo acepta, pero marcando la cancha. Según El Colombiano: “Sergio Fajardo aceptó café con Paloma Valencia, pero puso estas condiciones, ¿habrá alianza?”. Su jugada: que sea público, en Barranquilla, y convertido en conversación abierta para “toda Colombia”.

El mensaje es doble. Por un lado, capitaliza visibilidad sin entregarse; por otro, mantiene su marca: “un cambio serio y seguro, por fuera de la polarización asociada con los nombres de Petro y Uribe”. Mientras Valencia busca sumar, Fajardo intenta no diluirse.

Encuestas cruzadas, lecturas opuestas

Las encuestas alimentan interpretaciones dispares. Portafolio destaca una Guarumo donde Iván Cepeda lidera con 37,1 %, seguido de Abelardo de la Espriella (27,5 %) y Valencia (21,7 %), y donde ella ganaría en segunda vuelta 44,8 % a 39,9 %. Pero la misma nota recuerda que Invamer proyecta lo contrario: Cepeda vencería a Valencia 52,8 % vs. 44,3 %, y ella cae del 19 % al 14 % en intención de voto.

Para la prensa más cercana al gobierno, ese café es apenas una “señal” a indecisos en un escenario volátil. Para la oposición antiuribista, es una maniobra apurada de una campaña en baja. Para Fajardo, es una vitrina para insistir en que no es ni Petro ni Uribe.

En resumen: el café ya se sirvió. Falta saber quién termina endulzando a quién… o si ambos salen del encuentro con más espuma que contenido.