История
июнь 30, 2026
EPM y CREG preparan medidas ante la posible llegada del fenómeno de El Niño
Ante la creciente probabilidad del fenómeno de El Niño, tanto EPM como la CREG en Colombia han anunciado medidas preventivas para el sistema eléctrico. EPM ha alertado sobre la disminución de los caudales en sus embalses y ha reforzado su cuidado, mientras que la CREG prepara propuestas regulatorias para fortalecer la confiabilidad del suministro energético en escenarios de estrés hídrico.
El Niño aún no llega, pero ya enfrenta a Colombia a una pregunta incómoda: ¿estamos preparados para otro estrés eléctrico o solo maquillando un problema estructural?
EPM: alarma técnica vs. mensaje de calma
Desde el lado empresarial, EPM suena la sirena: reporta que los caudales que alimentan sus embalses están por debajo del promedio histórico y pide “cuidar los embalses” y hacer un uso responsable de la energía.1 La compañía intensificó el seguimiento técnico y la gestión eficiente de sus embalses para “garantizar la continuidad y confiabilidad del servicio eléctrico” ante las señales de un nuevo episodio de El Niño.1
El dato que preocupa a los técnicos y alimenta el discurso de riesgo es claro: cerca del 70 % de la energía del país depende de plantas hidroeléctricas, lo que deja a Colombia muy expuesta a las sequías.1
Gobierno y aliados: énfasis en la gestión y la prevención
En la orilla más cercana al Gobierno, el relato es menos apocalíptico y más de control de daños. Se resalta que EPM “refuerza cuidado de embalses” y que sus reservas están en 82,6 %, por encima del promedio nacional de 64,8 %, presentando a la empresa como un dique de seguridad frente a la temporada seca.2 El foco está en la idea de gestión eficiente, sostenibilidad del recurso hídrico y reducción del riesgo de racionamiento, más que en el miedo a un apagón inminente.2
Oposición: el problema es de fondo, no solo del clima
Desde sectores críticos, el énfasis se desplaza hacia la fragilidad del sistema. Se subraya el “riesgo estructural en la suficiencia energética” por la brecha creciente entre la energía firme y la demanda real, agravada por el aumento reciente del consumo.1 En esta lectura, El Niño es el detonante, no la causa.
En esa misma línea, la CREG entra en escena con un paquete de medidas de emergencia: habilitar excedentes de plantas, autogeneradores y cogeneradores, flexibilizar requisitos para que nuevos proyectos entren más rápido en pruebas y permitir que los usuarios oferten reducciones de consumo en el mercado de corto plazo a cambio de remuneración.3 También se plantean ajustes para grandes usuarios y para blindar el suministro durante el mantenimiento de la planta de regasificación en la Costa Caribe.3
Coincidencias y contraste
Todos coinciden en el diagnóstico inmediato: viene un ciclo seco y hay que guardar agua y energía. La diferencia está en el marco narrativo. El gobierno-alineado vende capacidad de gestión y resiliencia; EPM combina alerta técnica con llamado a la corresponsabilidad ciudadana; la oposición usa los mismos datos para insistir en que Colombia sigue apostándolo todo a la hidro y reaccionando tarde.
Mientras El Niño se asoma, el país discute si está tomando precauciones… o aplicando pañitos de agua tibia sobre un sistema al borde del estrés crónico.