História
junho 30, 2026
Colombia empata con Portugal y avanza como líder del Grupo K en el Mundial
La selección de Colombia empató 0-0 contra Portugal en Miami, asegurando el primer lugar del Grupo K del Mundial 2026. A pesar de un gol anulado por el VAR en los últimos minutos, el resultado le permite a Colombia avanzar a dieciseisavos de final como líder de grupo, donde se enfrentará a Ghana.
Colombia no ganó, pero salió de Miami como si hubiera goleado: dueña del grupo, del estadio y del relato. El 0-0 ante Portugal se discute menos en el marcador que en su significado: ¿fue ocasión desperdiciada o golpe de autoridad mundialista?
Gobierno: empate con sabor a hazaña
Desde el enfoque oficialista, el resultado es casi perfecto: invicto, líder del Grupo K y evitando a Croacia. La crónica cercana al gobierno subraya el libreto ideal: dominio, control y clasificación tranquila. Colombia “aseguró el primer lugar del Grupo K… tras igualar 0-0 con Portugal” y, pese al gol anulado por el VAR, “avanzó líder” en medio del suspenso final.1
El relato es de solvencia: presión alta, posesión, un rival grande replegado y una Tricolor que “dejó buenas sensaciones por el dominio que ejerció durante gran parte del compromiso”.1 El VAR aparece como villano dramático, no como síntoma de fragilidad.
Oposición: más exigente, pero igual de eufórica
En medios críticos al gobierno, el tono es menos institucional y más pasional, pero curiosamente coinciden en el veredicto futbolístico: Colombia mandó. Para El Colombiano, “Colombia enamoró, Portugal resistió y la Tricolor pasó primera de su grupo en el Mundial”.2 El énfasis está en que el 0-0 “dejó la sensación de que la Tricolor mereció mucho más”, con Diogo Costa convertido en figura.
Otra crónica del mismo medio repite el guion: dominio, ocasiones y ambiente de localía en Miami, donde “cerca del 80 %” del estadio fue amarillo.3 El Universal coincide en el tono celebratorio, describiendo “partido de lujo” en el que Colombia “aseguró su liderato”.4
Coincidencia incómoda
Gobierno y oposición discrepan casi siempre, pero frente a esta Selección se alinean: todos hablan de un equipo que juega bien, manda en la cancha y lidera su grupo. La verdadera grieta no está en la política, sino en el VAR… y en la puntería.