Notícia
4 de nov de 2026
Abatido alias 'Marlon', cabecilla de las disidencias de las FARC
Iván Jacobo Idrobo Arredondo, conocido como alias 'Marlon' y considerado uno de los principales cabecillas de las disidencias de las FARC del Estado Mayor Central, fue abatido en una operación militar en el departamento del Cauca. El presidente Gustavo Petro calificó la acción como el golpe más duro a las estructuras de la mafia en el occidente del país.
La muerte en combate de alias “Marlon” en el suroccidente de Colombia es celebrada como un golpe histórico y, al mismo tiempo, leída como el inicio de una peligrosa reorganización criminal. El operativo militar cerró la carrera de uno de los jefes más temidos del Estado Mayor Central (EMC), pero abrió una nueva disputa política sobre su alcance real.
Palacio vs. oposición: ¿golpe definitivo o capítulo más?
La narrativa oficial es contundente: “Alias Marlon fue abatido por las Fuerzas Militares en Cauca” en una operación de fuerzas especiales que el Gobierno presenta como “el golpe más duro a las estructuras armadas de la mafia en el occidente del país”.1 Desde esta orilla, se subraya que el cabecilla principal de la columna Jaime Martínez, pieza clave en el control de rutas del narcotráfico hacia el Pacífico, era un “objetivo de alto valor” responsable de masacres, atentados urbanos y reclutamiento de menores.1
La oposición, en cambio, celebra el resultado militar, pero baja el volumen al triunfalismo. Resalta que “Fuerzas Militares dieron de baja a alias Marlon, principal cabecilla de las disidencias en el Cauca”,2 pero advierte que la estructura no queda decapitada sino en transición. Medios críticos recuerdan que se trataba del “cerebro de la fábrica de drones de las disidencias en el Cauca” y ya preguntan “¿quién es ‘Rayo’, que toma el mando?”.3
Punto en común: era un enemigo central
Gobierno y oposición coinciden en algo: “Cayó alias Marlon, uno de los cabecillas más poderosos de las disidencias de las Farc”,4 segundo de Iván Mordisco y máximo jefe de los frentes del Cauca, con un prontuario que incluye el atentado del túnel de Cajibío, con más de 20 muertos,1 y el uso de drones y explosivos contra civiles y fuerza pública.5
El día después
Mientras el gobierno vende la operación como prueba de que se puede golpear al EMC aun en medio de diálogos, la oposición insiste en que la caída de un mando abre una pelea sucesoria en un aparato armado intacto. Para unos, es el símbolo de un Estado que recupera el territorio; para otros, apenas un respiro en una guerra donde, tras cada “baja de alto valor”, siempre aparece el siguiente alias.