História
junho 30, 2026
Mundial 2026: Estados Unidos golea 4-1 a Paraguay en su debut
La selección de Estados Unidos debutó en el Mundial 2026 con una contundente victoria por 4-1 sobre Paraguay en Los Ángeles. Folarin Balogun anotó un doblete, complementado por un autogol paraguayo y un tanto de Giovanni Reyna para asegurar el triunfo del equipo anfitrión.
Estados Unidos abrió su Mundial 2026 con una goleada que en los titulares suena a fiesta… pero, según quién cuente la historia, fue espectáculo, humillación o simple síntoma de una Paraguay irreconocible.
El relato triunfalista: baile, golazos y proyecto en marcha
En la orilla más entusiasta, el partido fue un show. Para medios alineados con la narrativa oficialista, el 4-1 es poco para describir lo que llaman directamente un “baile estadounidense” y destacan el 3-0 antes del descanso como prueba de que la selección local “está iniciando la Copa del Mundo dejando las mejores sensaciones”1. La secuencia es clara: primer autogol del torneo que ya se vende como postal de apertura2, doblete de Folarin Balogun y SoFi Stadium en modo premier de Hollywood.
La goleada se integra rápido al discurso político. La prensa afín subraya que el 4-1 “sitúa al proyecto del argentino Mauricio Pochettino en el primer lugar del grupo D”3, y amplifica el mensaje del presidente Donald Trump, que felicitó la “gran victoria, 4-1, sobre un muy buen equipo de Paraguay” y remató con un “¡Sigan así!”3.
La mirada crítica: humillación ajena, máquina local
En la vereda opuesta, el enfoque cambia de héroe. Eluniversal.com.co subraya que Estados Unidos “hizo respetar su casa y aplastó a Paraguay en el debut”4, pero pone el foco en la fragilidad de una Albirroja “irreconocible” y desbordada por el “ritmo vertiginoso” del anfitrión. Otro titular resume el desequilibrio con crudeza: “Estados Unidos humilla a Paraguay en la inauguración en Los Ángeles”5.
Más que épica local, se habla de una Paraguay “dócil” y de una selección estadounidense que “pasó por encima” de la primera sudamericana en debutar6. Los mismos goles que en unos medios son propaganda del nuevo poder futbolístico, en otros ilustran el abismo competitivo de un equipo que vuelve a los Mundiales tras 16 años… para ser arrasado.
Coincidencias: marcador incontestable, fiesta compartida
Ambos bandos coinciden en lo esencial: 4-1 categórico, Balogun como figura y un Pulisic desequilibrante. Hasta la crónica más templada habla de una “inmensa presentación” en un estadio plagado de estrellas y símbolos de la “fiesta del Mundial” que también celebró Canadá en su propio debut7.
Entre la propaganda de la victoria y la autopsia de la derrota, el resultado es el mismo: Estados Unidos arrancó el Mundial a toda máquina, y Paraguay ya juega a la defensiva… pero en los titulares.