História
junho 30, 2026
Keiko Fujimori toma una ligera ventaja en el conteo de votos de las elecciones presidenciales de Perú
Con más del 98% de las actas escrutadas, la candidata derechista Keiko Fujimori ha tomado una mínima ventaja sobre su rival, el izquierdista Roberto Sánchez, en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de Perú. La diferencia es de apenas unos cientos de votos, mientras que el partido de Sánchez ha denunciado indicios de fraude y solicitado la anulación de algunas mesas.
Keiko Fujimori roza la presidencia de Perú por un puñado de votos y el país queda suspendido entre la “serenidad” oficialista y las denuncias de “fraude” opositor. El desenlace de una década de inestabilidad se juega hoy en márgenes de tercera decimal.
Con el 98,25 % de las actas escrutadas, Fujimori sostiene una ventaja microscópica de 0,006 %, unos 1.207 votos, sobre Roberto Sánchez, según el cómputo oficial de la ONPE.1 En cifras, la candidata de Fuerza Popular obtiene alrededor del 50,003 % frente al 49,997 % de su rival, con algo más de 18 millones de votos contados.2
El relato fujimorista: calma, legalidad y tendencia a favor
Desde el espacio alineado con Fujimori se subraya que la ventaja, aunque ínfima, es clara y respaldada por la evolución del escrutinio. “Fujimori mantiene una ventaja de 0,006 % sobre Sánchez con el 98,25 % de votación en Perú”, destacan medios afines, remarcando que ya se revisan más de 1.600 actas impugnadas.1 El avance de la candidata se atribuye, sobre todo, al voto en el extranjero, donde “aparece como la opción más respaldada fuera del país”.3
El mensaje político es de institucionalidad: Fujimori dice tomar los resultados con “serenidad y mucha gratitud” y recuerda que Sánchez se había comprometido a respetar el veredicto de las urnas.2
El relato opositor: ventaja mínima y sospechas de fraude
Desde la oposición, el mismo dato numérico se lee como una alerta. Se admite que “Fujimori mantiene la delantera”, pero se enfatiza que Sánchez “rechaza resultados preliminares y denuncia ‘indicios de fraude’”.2 El partido Juntos por el Perú ha pedido la anulación de 1.751 mesas de sufragio por presuntas irregularidades, lo que podría estirar el conteo final hasta fin de mes.2
Otra línea crítica subraya que Fujimori “revierte desventaja y pasa al frente en escrutinio” gracias al voto exterior y a actas impugnadas que, en su mayoría, la favorecen.3 Para unos, eso es simple aritmética electoral; para otros, el corazón de la sospecha.
Entre ambas narrativas, el árbitro electoral procesa actas y el país aguarda: cada mesa validada puede mover no solo décimas, sino la próxima presidencia.