História
junho 30, 2026

Atualizado em julho 1, 2026

Tribunal limita a Abelardo de la Espriella el uso de símbolos patrios en su campaña

El Tribunal Superior de Bogotá ordenó al candidato presidencial Abelardo de la Espriella retirar en 24 horas la propaganda electoral que utilice símbolos patrios como la bandera o el escudo, así como el lema 'Firme por la Patria'. La campaña del candidato rechazó la medida, la calificó como un intento de censura y anunció que presentará una acción de tutela.

El pulso ya no es solo en las urnas, sino sobre quién se apropia de la patria como marca. Un tribunal quiere sacar la bandera y el lema del tarjetón simbólico de Abelardo de la Espriella; la campaña responde que lo que le están bajando no es un pendón, sino la voz.

El fallo: patria, pero sin banderas

El Tribunal Superior de Bogotá ordenó a De la Espriella retirar en 24 horas toda propaganda con la bandera, el escudo, alusiones a Fuerzas Militares y Policía, así como las frases “Firmes por la Patria” y “Defensores de la Patria”, al considerar que ese uso “desconoce la libertad electoral” y puede presentar como desleales al país a quienes no lo apoyen. La medida es provisional, mientras se estudia de fondo la tutela presentada por el ciudadano Dylan Lizarazo Ramos, pero ya opera como un freno inmediato a la narrativa central de la campaña.

Desde otra orilla, análisis afines al fallo recuerdan que la legislación electoral y la jurisprudencia constitucional prohíben usar símbolos patrios en campaña para evitar ventajas indebidas y garantizar un voto libre.

La contraofensiva de Abelardo: censura y “grito de libertad”

De la Espriella respondió en plaza pública, denunciando que “un magistrado nos ha prohibido decir ‘Firme por la Patria’” y llamando a que “cada celular, cada camiseta de la selección que usen, cada video que suban diciendo firme por la patria es un grito de libertad”. Su campaña habla de un intento de “silenciar a millones de colombianos” y llama a inundar las redes con los emblemas prohibidos mientras libra la batalla jurídica.

La columna de opinión que respalda al candidato eleva el tono: no sería una simple disputa sobre imágenes, sino una decisión que “abre un profundo debate constitucional sobre la libertad, la identidad política y los límites de la intervención judicial en medio de un proceso electoral”, adoptada además a días de una elección decisiva.

Choque institucional: juez vs. campaña

La defensa de De la Espriella contraatacó con una tutela propia para revertir la orden y anunció denuncias penales y disciplinarias contra el magistrado. Sostiene que expresiones como “Firmes por la Patria” son parte de la identidad pública del movimiento y de su recordación ante el electorado, no un abuso del símbolo nacional.

Así, mientras el tribunal dice defender la neutralidad del Estado frente a la contienda, la campaña se presenta como víctima de un intervencionismo judicial que “silencia un emblema, pero nunca una voz”. El trasfondo es claro: quién tiene hoy el derecho —y el poder— de hablar en nombre de la patria.

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