História
junho 30, 2026
EE. UU. realiza ataques contra objetivos iraníes cerca del estrecho de Ormuz
Fuerzas militares de Estados Unidos llevaron a cabo ataques contra instalaciones y embarcaciones iraníes cerca del estrecho de Ormuz. Según el Comando Central de EE. UU., las acciones fueron en defensa propia, ya que los objetivos representaban una amenaza inminente. Irán, por su parte, acusó a EE. UU. de violar el alto al fuego.
Washington y Teherán vuelven a jugar al borde del abismo en el estrecho de Ormuz: unos hablan de “autodefensa”, el otro de “grave violación del alto al fuego”. En medio, una tregua que ya parece mero papel mojado.
La versión estadounidense: ataques preventivos y drones derribados
Desde el lado de EE. UU., la narrativa es clara: se actuó para neutralizar amenazas inmediatas. Una fuente citada por Reuters explica que las fuerzas estadounidenses atacaron una instalación militar iraní en el área del estrecho de Ormuz porque representaba una “amenaza para las fuerzas estadounidenses y el tráfico marítimo comercial”.1 La operación se enmarca en una serie de acciones que incluyen nuevos ataques en el sur de Irán y la intercepción de drones.
Medios estadounidenses reportan que el ejército de EE. UU. derribó cuatro drones lanzados desde Irán y atacó un centro de control en la ciudad portuaria de Bandar Abás, impidiendo el lanzamiento de un quinto aparato.2 El Pentágono describe estos golpes como ataques de “autodefensa” contra sitios de misiles y embarcaciones para el tendido de minas.2
La respuesta iraní: violación del alto el fuego y defensa de la soberanía
Teherán cuenta una historia muy distinta. El Ministerio de Relaciones Exteriores acusa a Washington de haber violado el “frágil alto el fuego” durante las últimas 48 horas en la provincia de Hormozgan, sin detallar el incidente concreto.3 La cancillería llega a calificar a las fuerzas de EE. UU. como “ejército terrorista” y denuncia “acciones ilegales e injustificadas desde el alto el fuego” que constituyen una “grave violación” del acuerdo.3
Mientras Washington habla de drones y minas, los Guardianes de la Revolución aseguran que dispararon contra un avión estadounidense que intentó entrar en su espacio aéreo, y prometen que Irán “no dejará sin respuesta ningún acto hostil y no dudará en defenderse”.3
Coincidencia incómoda: todos hablan de paz… mientras bombean misiles
Ambos bandos dicen respaldar las conversaciones de paz, pero las balas viajan más rápido que los diplomáticos. Los ataques se producen justo “en medio de la frágil tregua entre Washington y Teherán y las conversaciones para alcanzar la paz”, admite incluso la versión cercana a EE. UU.1 En los hechos, la mesa de negociación está montada en Catar; el tablero real sigue siendo el estrecho de Ormuz.