História
junho 30, 2026
Millonarios es eliminado de la Copa Sudamericana por O'Higgins
Millonarios quedó eliminado de la Copa Sudamericana 2026 tras perder 1-2 contra O'Higgins de Chile en el estadio El Campín de Bogotá. A pesar de que un empate le bastaba para clasificar, el equipo colombiano no pudo superar al rival, que con la victoria avanzó a los playoffs del torneo.
Millonarios se quedó sin Copa Sudamericana en la noche menos pensada: en su casa, con el estadio lleno, y necesitando solo un empate, terminó viendo cómo O’Higgins se llevaba todo el botín y el boleto a los playoffs.
La épica chilena vs. el derrumbe embajador
Desde la vereda chilena, el relato es de hazaña pura: “O'Higgins vence a Millonarios en Bogotá y se mete al playoff de la Copa Sudamericana”.1 El 1-2 en El Campín no solo fue un triunfo visitante, fue un asalto directo al segundo lugar del grupo C y al cupo en los dieciseisavos del torneo.1
Los datos son contundentes: Bastián Yáñez abrió de cabeza al minuto 6 y Alan Robledo amplió al 37’, también por arriba, mientras Rodrigo Contreras descontó al 57 ’ para Millonarios.2 Dos goles calcados en la receta: centros y desconcentración aérea de la zaga bogotana.
El drama local: de la ilusión al cuestionamiento
En la mirada colombiana, la historia se escribe en clave de fracaso. Millonarios “no pudo con O’Higgins en el estadio Nemesio Camacho El Campín de Bogotá y cayó 1-2 […] le bastaba el empate para clasificar a los dieciseisavos de la competencia; sin embargo, quedó eliminado ante un estadio pintado de azul hasta el tope”.2
El golpe duele más porque este equipo había ilusionado tras eliminar a Atlético Nacional en la fase previa, pero “no pudo mantener el buen nivel y le costó tanto en el continente como a nivel local”, dejando incluso en duda la continuidad del técnico Fabián Bustos.2
Lectura oficialista: ansiedad y golpe temprano
Desde un enfoque más institucional, se destaca el contexto del partido: “Millonarios se juega la clasificación a la siguiente fase de la Copa Sudamericana” frente a un O’Higgins que llegaba “con la urgencia de una victoria para conseguir ese tiquete”.3 La ansiedad local fue letal: “desde los primeros minutos, los azules se vieron impacientes […] algo que fue aprovechado por el cuadro visitante que sobre el minuto 6 consiguió el gol”.3
Así, lo que para Chile fue una gesta visitante, para Bogotá fue otra noche de fantasmas continentales: mismo balón aéreo, dos relatos muy distintos.