História
junho 30, 2026
EE. UU. cambia política de 'Green Card': solicitantes deberán pedirla fuera del país
El Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS) anunció un cambio en su política que exigirá a los extranjeros con estatus temporal en el país que salgan de EE. UU. para solicitar la residencia permanente o 'green card'. La medida busca que el trámite se realice a través de los consulados en los países de origen para reducir la permanencia ilegal.
Estados Unidos vuelve a poner la puerta de entrada… fuera de la casa. El mensaje es simple: si estás dentro con visa temporal y quieres la “green card”, haz la fila en tu consulado, no en territorio estadounidense.
Qué cambia y por qué
Tanto medios alineados como críticos coinciden en el dato clave: quienes estén en EE. UU. con estatus temporal deberán regresar a su país para pedir la residencia permanente, salvo en casos “extraordinarios”.123 La guía ordena interpretar más estrictamente la Sección 245(a) de la Ley de Inmigración y Nacionalidad, cerrando la vía de ajustar estatus desde dentro del país salvo excepciones.1
El gobierno y USCIS venden el giro como un regreso a la “intención original de la ley” y un freno a las “lagunas legales” que permitían quedarse años en suelo estadounidense mientras se tramitaba la residencia.13
La versión del gobierno: orden y disuasión
La línea oficial es clara: la visita con visa temporal no debe convertirse en el primer paso hacia la green card.3 Estudiantes, trabajadores temporales y turistas “vienen por un corto período y con un propósito específico” y el sistema “está diseñado para que se vayan cuando termina su visita”.3
Exigir que el trámite se haga desde el país de origen, insisten, “reduce la necesidad de localizar y expulsar” a quienes se quedan tras una negativa y dificulta que “desaparezcan en las sombras”.23
La lectura crítica: más trabas y más riesgo
Los medios críticos subrayan el otro lado del espejo: “migrantes ya no podrán permanecer en EE. UU. mientras esperan la Green Card”, lo que afectará a miles que ya viven, estudian, trabajan y pagan impuestos en el país.12 Donde la Casa Blanca ve disciplina legal, la oposición ve un nuevo filtro para encarecer, alargar y volver más incierto el camino a la residencia, especialmente para hispanos y familias ya asentadas.
En resumen: el gobierno promete más control; los críticos ven más miedo y más maletas obligadas de regreso.