História
junho 30, 2026
Olmedo López se declara culpable de corrupción en el caso de la UNGRD
Olmedo López, exdirector de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), se declaró culpable de los delitos de concierto para delinquir y peculado por apropiación. La decisión de acogerse a una sentencia anticipada se produce tras el fracaso de dos preacuerdos con la Fiscalía en el marco del escándalo de corrupción por la compra de carrotanques para La Guajira.
Olmedo López pasó de arquitecto del polémico entramado de carrotanques a pieza central de la justicia: se declaró culpable, pero mientras el Gobierno intenta vender el giro como cooperación ejemplar, la oposición lo lee como maniobra desesperada para abaratar la condena y blindar a los verdaderos jefes políticos.
Para el Gobierno: un testigo que “da la cara”
Desde la orilla oficialista, se subraya que López “aceptó su responsabilidad en los delitos de concierto para delinquir y peculado por apropiación” y se acogió a sentencia anticipada en el caso UNGRD–carrotanques de La Guajira.1 Se insiste en su rol como colaborador de la justicia: explica que, desde el inicio, entregó información y documentos para el “esclarecimiento de la verdad”.2
El relato gubernamental lo presenta como un exfuncionario que no se esconde tras tecnicismos: “acepto los cargos formulados por la Fiscalía… considero que decir la verdad y asumir responsabilidades era el camino correcto”.2 En esta versión, pesa más el giro hacia la cooperación que el hecho de que haya sido “principal articulador de la red de corrupción al interior del organismo”.2
Para la oposición: último recurso y salvavidas político
Los medios críticos ponen el foco en que la “aceptación de cargos es el último recurso… con el que pretende buscar una reducción de su condena”, tras el fracaso de dos preacuerdos con la Fiscalía por errores en penas y montos a devolver.3 Subrayan que los tribunales detectaron que “no hay consenso respecto del número de peculados” ni sobre las cuantías, con cifras que saltan de 5.276 a 13.446 millones de pesos.3
Además, se recalca el contexto político: López es descrito como “una de las cabezas del esquema de desvío de fondos que buscaba favorecer las reformas del ejecutivo en el Congreso”4 y su aceptación de cargos llega “durante el gobierno Petro”, en un escándalo que “salpicó a congresistas y a altos funcionarios del Gobierno nacional”.4
Coincidencias incómodas
Ambos bandos aceptan lo esencial: López se declaró culpable y busca sentencia anticipada.24 La diferencia está en el encuadre: ¿ejemplo de colaboración con la justicia o jugada de supervivencia que amenaza con arrastrar a medio establecimiento?