História
junho 30, 2026
Hallan en Cundinamarca el cuerpo de Yulixa Toloza
El cuerpo de Yulixa Toloza, desaparecida tras someterse a un procedimiento estético en una clínica clandestina en Bogotá, fue hallado en una zona boscosa de Apulo, Cundinamarca. El alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, confirmó el hallazgo y exigió la captura de los responsables.
El hallazgo del cuerpo de Yulixa Toloza en una vía entre Apulo y Anapoima destapó algo más que una tragedia personal: dejó al desnudo el negocio de las “clínicas de garaje” y una cadena de omisiones que ahora todos se apuran en condenar.
Gobierno: énfasis en la respuesta y la cacería de responsables
Desde el sector institucional, el foco está en mostrar resultados. Noticias RCN detalla cómo el cadáver fue encontrado a un costado de la carretera en Apulo, con coincidencias en ropa, rasgos físicos y heridas de la cirugía, y cómo la investigación se centra en la dueña del centro estético Beauty Láser, su pareja y un falso cirujano que habrían huido a Venezuela.1 Otro reporte subraya que el hallazgo en una “zona boscosa entre Apulo y Anapoima” cambió la investigación de desaparición forzada a homicidio, lo que abre la puerta a penas de entre 17 y 33 años de cárcel para los implicados.2
Portafolio resalta el operativo en el corredor vial Apulo–Anapoima y cómo dos capturados habrían dado las pistas para ubicar el cuerpo en el kilómetro 46.3 En otra nota, el mismo medio amplifica la voz del alcalde Carlos Fernando Galán, quien confirma el hallazgo y exige que “estos delincuentes [...] paguen por lo que le hicieron” a Yulixa.4
Oposición y crítica: más que un crimen, un síntoma
Desde medios de corte más crítico, el relato se aleja del simple “caso resuelto”. El Colombiano enfatiza que “no fue una mala práctica médica, fue un asesinato”, recogiendo la frase de Galán para subrayar la gravedad del hecho y el carácter clandestino del establecimiento.5
El Universal, por su parte, pone la lupa en la falla estructural: Beauty Láser operaba “sin permisos sanitarios ni habilitación oficial”, 6 y el caso solo se movió con toda la fuerza del Estado cuando ya se trataba de un homicidio confirmado y no solo de una desaparición.
Coincidencias y grietas
Ambas orillas coinciden en señalar la responsabilidad penal de los dueños y del falso cirujano, así como en destacar el uso de una clínica clandestina. Pero mientras la narrativa alineada al gobierno se concentra en la eficacia posterior —capturas, operativos, penas—,12 la oposición y medios críticos dejan flotando la pregunta incómoda: ¿quién permitió que Beauty Láser funcionara así hasta que Yulixa terminó muerta?