História
junho 30, 2026

Atualizado em julho 1, 2026

Justicia española anula sanción fiscal a Shakira y ordena millonaria devolución

Un tribunal español anuló una sanción fiscal impuesta a la cantante Shakira por el ejercicio de 2011, al no poder demostrar que residió en España más de 183 días ese año. La corte ordenó la devolución de más de 64 millones de dólares (55 millones de euros) a la artista.

La batalla fiscal de Shakira en España termina, por ahora, con un giro incómodo: Hacienda pierde un caso millonario, la estrella gana… y el Gobierno se esfuerza por decir que aquí nadie ha hecho nada mal.

Shakira: absolución y reparación moral

Desde el entorno de la artista, el fallo se lee como reivindicación total. Shakira celebró que la justicia española reconozca que “nunca” cometió fraude fiscal con sus ingresos y lamentó el “señalamiento público” sufrido y que fuera tratada “como culpable” hasta ahora. Para la prensa que la acompaña, se trata de una victoria clara: la justicia “anula una sanción fiscal relacionada con el ejercicio de 2011 y ordena devolverle más de 55 millones de euros, equivalentes a más de US$64 millones, más intereses legales”.

El mensaje desde este lado es nítido: durante años se exageró la persecución contra una contribuyente famosa que, al menos en 2011, no debía tributar en España.

Los jueces: Hacienda no probó su caso

La Audiencia Nacional, especializada en asuntos financieros complejos, concluyó que “la Administración no probó que la cantante hubiera permanecido en España más de 183 días durante 2011”, desmontando el eje central del reclamo tributario. En otro relato opositor, se subraya que la corte “considera que la Administración no ha podido acreditar que la cantante permaneciera en 2011 más de 183 días en territorio español” y ordena devolverle alrededor de 60 millones de euros.

Gobierno y Hacienda: defender el sistema, pese al revés

El Gobierno intenta contener el daño reputacional del fiasco. El ministro de Cultura, Ernest Urtasun, salió a defender a Hacienda “tras conocerse que la justicia ha dado la razón a Shakira y que el erario público tendrá que devolver… 60 millones de euros”, insistiendo en que “todas las personas que trabajan y viven en este país deben de cumplir sus obligaciones tributarias, independientemente del nivel de renta”.

Así, mientras Shakira presenta el fallo como precedente contra el “señalamiento público” y el abuso frente a figuras mediáticas, el Ejecutivo se aferra a un discurso de ejemplaridad fiscal. En medio, queda una Agencia Tributaria que no logró probar su caso y ahora debe devolver una fortuna… con intereses.