Storia
giugno 30, 2026
Anulan polémico gol a Dávinson Sánchez en el partido Colombia vs. Portugal
Un gol de cabeza de Dávinson Sánchez en el tiempo de adición del partido entre Colombia y Portugal fue anulado por el VAR debido a un fuera de juego milimétrico. La decisión, basada en la tecnología de fuera de juego semiautomática, generó controversia y privó a Colombia de una victoria agónica.
El gol agónico de Dávinson Sánchez contra Portugal no solo fue anulado por un pie adelantado: abrió una fractura entre la fe ciega en la tecnología y la sospecha de que el VAR le está quitando el alma al fútbol.
El relato oficial: la tecnología no se discute
En la versión más institucional, la jugada está clara: centro perfecto de Juan Fernando Quintero, testazo de Dávinson, estalla el grito de gol… y enseguida la bandera arriba y el llamado del VAR.1 Tras varios minutos de incertidumbre, el sistema semiautomático mostró que el pie del central estaba “por centímetros” delante de Rafael Leao, suficiente para decretar fuera de juego y ahogar la celebración en Miami y en todo el país.1
Esa misma línea asume el propio protagonista. “Pasó algo y esas son las reglas, pero ya está, qué se va a hacer”, dijo el defensa, que hasta se permitió bromear con que solo calza “nueve y medio” y que en el fútbol “los que calzan poco tienen buen pie y juegan bien”.2 En otra entrevista remató: “hay que darle la derecha a la tecnología… la tecnología no hizo posible que se diera el triunfo, pero las cosas ocurrieron así”, aceptando el dictamen aunque doliera.6
La oposición futbolera: “por una uña” y con bronca
Del otro lado está la hinchada y buena parte de la prensa crítica, que leyó la jugada como símbolo de un VAR desbocado. En el relato más indignado, al colombiano le anulan el 1-0 histórico “por la punta del guayo, casi que ‘por una uña’”, en una decisión “bastante polémica” que ni los aficionados en el estadio terminaban de entender al ver la imagen en pantalla gigante.3 Otros medios subrayaron que el gol fue invalidado por un fuera de lugar “muy ajustado” que privó a Colombia de la victoria sobre Portugal.4
La molestia se mezcló con memoria y suspicacia: se habló de “robo a Colombia” y muchos recordaron el tanto de Mario Alberto Yepes contra Brasil en 2014, otro momento en que el reglamento pareció ir en contra del heroísmo tricolor.6
Memes, resignación y el nuevo fútbol de milímetros
Entre la bronca y el humor, las redes convirtieron el “piecito” de Dávinson en chiste nacional: el gol fue anulado “no por un cuerpo, ni por una pierna, ni menos por una cabeza”, sino por algo que en las imágenes se veía “casi que por una uña”, disparando memes sobre botines gigantes y tallas de zapato imposibles.5
Paradójicamente, la narrativa más crítica coincide con la oficial en un punto incómodo: con las reglas actuales, fue offside. Hasta analistas especializados en arbitraje han descrito la jugada como “el fuera de juego más milimétrico e increíble” de este Mundial, pero igual dentro del reglamento.3
Así, el caso Sánchez expone la grieta del fútbol moderno: un juego que se decide por tres centímetros, entre quienes aplauden la precisión quirúrgica y quienes sienten que el VAR, en nombre de la justicia, está matando la épica.