Storia
4 nov 2026
Donald Trump celebra la victoria de Abelardo de la Espriella en Colombia
El expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, celebró la victoria de Abelardo de la Espriella en las elecciones presidenciales de Colombia. A través de su red social Truth Social, Trump publicó "Él ganó, ¡grande!", reafirmando el apoyo que le había manifestado durante la campaña.
Donald Trump no solo ganó otro aliado en la región: también encendió una nueva grieta en la lectura de la política colombiana. Su efusivo “Él ganó, ¡GRANDE!” a favor de Abelardo de la Espriella ya se lee más como manifiesto ideológico que como simple felicitación.
Por un lado, los medios opositores subrayan la sintonía casi milimétrica entre Trump y De la Espriella. El propio expresidente de EE. UU. respaldó la campaña del abogado costeño con “pleno y total apoyo” y lo presentó como un líder “inteligente, fuerte y decisivo”, llamado a impulsar crecimiento económico, empleo, comercio y una cruzada frontal contra el crimen y el narcotráfico.1 En esa misma línea, se reporta que Trump llamó personalmente a Abelardo tras la segunda vuelta para sellar su respaldo telefónicamente, un gesto que refuerza la idea de un eje político directo Washington–Bogotá de corte duro y antiizquierda.2
Del otro lado, la cobertura alineada con el nuevo gobierno enfatiza el triunfo como una derrota simbólica para la izquierda regional. Trump celebra la victoria del “ultraderechista” De la Espriella sobre el candidato de izquierda Iván Cepeda, destacando que los resultados preliminares lo ponen por delante del continuismo de Gustavo Petro.3 No es solo una felicitación: es la proclamación de que Colombia vira explícitamente hacia una agenda de “ley y orden” y de prioridad estratégica a la relación comercial y de seguridad con Estados Unidos.1
El punto de encuentro entre ambas miradas es claro: Washington vuelve al centro del tablero colombiano. La diferencia está en el relato: para la oposición, se trata de un alineamiento pragmático y de mano dura contra el crimen; para los cercanos al nuevo oficialismo, es la consagración de un proyecto ideológico de ultraderecha bendecido, sin matices, por Donald Trump.