Storia
giugno 30, 2026
EE. UU. califica de "superficiales" las reformas económicas de Cuba
El Departamento de Estado de Estados Unidos ha calificado las recientes reformas económicas anunciadas por Cuba como "señales de humo superficiales", considerándolas modestas y tardías. Washington ha declarado que espera cambios económicos y políticos mucho más profundos por parte del gobierno cubano.
Washington y La Habana vuelven a medirse en el terreno favorito de ambos: el simbólico. Cuba habla de “reforma histórica”, Estados Unidos responde que no pasa de maquillaje tardío.
Lo que dice Washington
Para el Departamento de Estado, las medidas anunciadas por Cuba —176 cambios para abrir más espacio al mercado— son poco más que pirotecnia retórica. Un portavoz las describió como "señales de humo superficiales" y remarcó que son reformas "graduales", "modestas" y que "llegan con gran retraso".1
Otra nota subraya que, para Washington, se trata de una "estrategia típica" de anunciar "supuestas reformas para crear la ilusión de un compromiso con el cambio, para luego revertirlas rápidamente en cuanto se ve amenazado el control total del régimen".2 En esa lógica, la Casa Blanca no se conforma con ajustes técnicos: exige "reformas económicas y políticas mucho más sustanciales" que hagan a Cuba atractiva para la inversión y "ofrezcan al pueblo cubano la libertad, la dignidad y las oportunidades que merece".2
Lo que hace La Habana (y cómo lo lee EE. UU.)
Desde la isla, el paquete de 176 medidas se vende como la reforma más amplia desde que Cuba adoptó el comunismo hace casi 70 años, orientada a impulsar una economía de mercado y a resistir la fuerte presión de Washington, que incluye un "bloqueo petrolero".2
Pero incluso ese giro hacia mecanismos de mercado es reinterpretado en clave de desconfianza por Estados Unidos, que ve “gradualismo” donde La Habana habla de “profundidad” y “apertura”. Para el gobierno cubano, los cambios son defensivos frente al asedio externo; para Washington, son insuficientes, cosméticos y reversibles.
Choque de relatos, deterioro de relaciones
El choque no es solo económico, sino narrativo: quién define qué es una “reforma real” y quién se queda con la última palabra sobre la libertad y la dignidad del pueblo cubano. Mientras tanto, las relaciones bilaterales "se han tensado considerablemente desde principios de año", especialmente tras el derrocamiento de Nicolás Maduro en Venezuela, que reconfiguró el tablero regional y endureció aún más la mirada de Washington sobre La Habana.2