Storia
giugno 30, 2026

Aggiornato il luglio 1, 2026

Presidente Petro ordena liquidar la empresa de energía Air-e en el Caribe colombiano

El presidente de Colombia, Gustavo Petro, anunció la liquidación de la empresa de energía Air-e, que opera en los departamentos de Atlántico, Magdalena y La Guajira. La decisión ha generado preocupación en gremios y la Contraloría por posibles interrupciones en el suministro y el manejo de millonarias deudas, especialmente ante la llegada del fenómeno de El Niño.

El Caribe colombiano volvió a quedar en medio de un experimento eléctrico de alto voltaje: mientras Gustavo Petro ordena liquidar Air‑e para “corregir” una intervención que fracasó, gremios y veedurías hablan de un inminente apagón y de un salto al vacío jurídico.

Petro vs. Air‑e: cirugía mayor o acto desesperado

Para la Casa de Nariño, la jugada es presentable como reforma estructural. Tras casi dos años de intervención estatal que no lograron rescatar a la distribuidora, el presidente decidió “liquidar Air‑e para lograr que sus activos configuren una empresa común con otra empresa pública caribeña”. La orden llega luego de que la Contraloría advirtiera una descapitalización progresiva y la inviabilidad económica de la empresa si todo seguía igual.

En el discurso oficial, la fusión con otra empresa pública y el impulso al programa Colombia Solar buscan blindar el sistema eléctrico del Caribe de cara al fenómeno de El Niño y a un posible “Súper El Niño” que dispararía la demanda.

Gremios y oposición: la receta del apagón

Del otro lado, los gremios ven una bomba de tiempo. La Asociación Nacional de Empresas Generadoras (Andeg) tilda la decisión de “irresponsable, ilegal y con tintes políticos”, alertando que al abrir la liquidación Air‑e no podría seguir prestando el servicio, ni comprar, vender o facturar energía: en la práctica, se apagaría la luz de 1,3 millones de hogares del Caribe. El Colombiano resume el giro como la liquidación de Air‑e “tras el fracaso de la intervención de Superservicios”.

La Veeduría Ciudadana a la Intervención de Air‑e califica la movida como “irresponsable, imprudente y que carece de sustento jurídico”, y advierte que hacerlo sin operador de reemplazo ni plan de pagos viola la Constitución y las leyes de servicios públicos. También recuerda la deuda superior a 2,5 billones de pesos con generadores, transmisores y otros proveedores esenciales, contraída bajo administración del propio Gobierno.

Coincidencia incómoda: el hueco financiero

En algo sí coinciden casi todos: el hueco es monumental. Portafolio detalla que el Gobierno pretende liquidar una empresa que le debe “recursos muy grandes” al sector eléctrico y a otros acreedores, lo que Andeg califica como potencialmente “ilegal” si se hace sin acuerdos previos. Los gremios temen un “apagón nacional” si, en medio de El Niño, se corta el crédito de los generadores y se interrumpe la operación.

Mientras el sindicato SINTRAELECOL pide soluciones de fondo y advierte que la crisis de Air‑e ya presiona al sistema con racionamientos y sobrecargas, el debate real no es si Air‑e estaba mal —eso nadie lo discute—, sino si Petro pretende apagar el incendio… con gasolina.

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