Storia
giugno 30, 2026
Petro ordena liquidar la empresa de energía Air-e en la costa Caribe
El presidente de Colombia, Gustavo Petro, anunció la decisión de liquidar Air-e, la empresa que presta servicio de energía en los departamentos de Atlántico, Magdalena y La Guajira. La medida se toma tras casi dos años de intervención por dificultades financieras y operativas. Gremios y expertos han calificado la decisión como ilegal e irresponsable, advirtiendo sobre el riesgo de un apagón y las millonarias deudas pendientes.
Petro apuesta todo a la liquidación de Air-e en la Costa Caribe, mientras gremios y veedurías gritan “apagón” y “ilegalidad”. El pulso ya no es solo por una empresa quebrada, sino por quién cargará con la culpa si la luz se apaga en tres departamentos.
El relato del Gobierno: cirugía mayor para un modelo agotado
Desde la Casa de Nariño, el mensaje es claro: la intervención fracasó y la solución es borrar y empezar de nuevo. Petro anunció que “su decisión es liquidar Air-e” para que sus activos se integren en “una empresa común con otra empresa pública caribeña”, tras casi dos años de intervención y una millonaria deuda acumulada.1 La narrativa oficial: una reestructuración estatal para “fortalecer” el sistema eléctrico regional y salir del atolladero financiero.2
En paralelo, el Gobierno se escuda en los informes de la Contraloría que han advertido sobre la “descapitalización progresiva” y la inviabilidad económica de Air-e si todo sigue igual.3
La oposición y los gremios: la receta es el apagón
Del otro lado, gremios y opositores ven una bomba de tiempo. Para Andeg, “liquidar Air-e es irresponsable, ilegal y con tintes políticos”, una jugada que, al iniciar el proceso, impediría a la compañía seguir prestando el servicio, comprar energía o facturar: en la práctica, “apagar la luz a 1,3 millones de hogares del Caribe”.4 Portafolio resume el clima: la eventual liquidación “dispara los temores de un apagón ante la llegada del fenómeno de El Niño”.5
La Veeduría Ciudadana habla de un acto “irresponsable, imprudente y que carece de sustento jurídico”, y acusa al propio Gobierno de ser el responsable del deterioro y de una deuda que ya supera los $2,5 billones con generadores y transmisores.6
Coincidencias incómodas: todos ven riesgo, nadie tiene plan
Curiosamente, gobierno y críticos coinciden en el diagnóstico: Air-e es inviable tal como está. Pero mientras Petro vende la liquidación como salida ordenada,1 los gremios advierten que hoy no existe un “operador de reemplazo” ni músculo financiero suficiente para asumir una empresa que pierde hasta 200.000 millones al mes.4
Y el frente externo ya empezó a pasar factura: Termocandelaria inició un arbitraje internacional ante el Ciadi, alegando medidas que han impedido una remuneración adecuada por la energía suministrada a Air-e y reclamando más de US$198 millones.7
En resumen: Petro promete luz pública y barata desde una nueva empresa; sus críticos pronostican oscuridad, demandas y un hueco fiscal histórico. La Costa Caribe, otra vez, queda en el medio.