Storia
giugno 30, 2026

Aggiornato il luglio 1, 2026

Nicaragua anuncia el Festival "Nicaragua Verde y Creativa"

Se anunció el lanzamiento del Festival "Nicaragua Verde y Creativa", programado para el sábado 13 de junio en el Parque Las Piedrecitas. El evento, que reúne a varias instituciones gubernamentales, busca promover el amor y la protección de los recursos naturales a través de ferias, dinámicas y la presentación de emprendimientos sostenibles.

El gobierno de Nicaragua quiere vestir de verde la capital con el Festival “Nicaragua Verde y Creativa”, una mezcla de feria ambiental, vitrina emprendedora y fiesta cultural. Pero entre el discurso de amor a la Madre Tierra y la realidad ambiental del país hay un contraste que el evento, por sí solo, difícilmente resuelve.

El relato oficial: fiesta, creatividad y economía circular

Desde la narrativa gubernamental, el festival es un escaparate de buenas prácticas: se promete conectar a las familias con “empresas recicladoras, universidades verdes…, viveros y stands informativos de nuestras Alcaldías Municipales”, además de pasarelas de moda sostenible, música en vivo y “dinámicas de Eco-Retos”. La meta declarada es clara: “fomentar el amor y la protección a los recursos naturales” mediante dinámicas, ferias y adopción de árboles, como parte de una campaña nacional de reforestación.

El Ministerio del Ambiente (MARENA) presenta el festival como una vitrina de “iniciativas basadas en la naturaleza” que generan ingresos, turismo y “múltiples beneficios para la gestión ambiental”. Desde la economía creativa se subraya que existen “numerosos protagonistas que transforman materiales reciclados en nuevos productos con valor agregado”, fortaleciendo la economía circular y el empleo verde.

Lo que se muestra y lo que se omite

En el guion oficial, todo está “listo” para un país que se reforesta con una meta de “más de 12 millones de árboles” en 2026 y donde emprendimientos de artesanía con reciclaje y viveros “se han convertido en un importante sector para mover la economía”. Sin embargo, la puesta en escena carece de balance: no hay autocrítica sobre deforestación histórica, conflictos por uso de suelo o cumplimiento real de normas ambientales.

El resultado es un contraste nítido: un festival que, en el papel, combina educación ambiental, negocio y entretenimiento, pero que opera en un vacío de datos independientes y sin espacio visible para voces críticas. Nicaragua, verde y creativa en el parque; bastante más compleja fuera de él.