Storia
giugno 30, 2026

Aggiornato il luglio 1, 2026

Consejo de Estado permite al Banco de la República sesionar sin el ministro de Hacienda

El Consejo de Estado suspendió provisionalmente la norma que exigía la presencia del ministro de Hacienda para que la Junta Directiva del Banco de la República pudiera deliberar y tomar decisiones. La medida, que responde a tensiones previas entre el Gobierno y el banco, busca garantizar la autonomía del emisor, aunque generó críticas por parte del Ejecutivo.

El pulso entre la independencia del Banco de la República y el poder económico del Gobierno acaba de subir de nivel: el Consejo de Estado abrió la puerta a que la Junta sesione sin el ministro de Hacienda, y dejó al Ejecutivo denunciando que le serrucharon una pata a la mesa.

Autonomía vs. “poder de veto”

Desde la orilla opositora y de quienes defienden la ortodoxia del banco central, el fallo es una vacuna contra el chantaje político. La Sección Primera del Consejo de Estado suspendió la regla que exigía que el jefe de Hacienda estuviera presente para que la Junta pudiera sesionar y decidir, al concluir que esa condición "vulneraba la autonomía técnica y funcional del emisor". La demanda advertía que esa presencia obligatoria se convertía en un "poder de veto" del Gobierno sobre decisiones como las tasas de interés, incluso mediante la ausencia deliberada del ministro.

Medios cercanos a esta lectura destacan que, en la práctica, el fallo "quitó al ministro de Hacienda la capacidad de bloquear" las sesiones, blindando al banco frente a parálisis futuras en pleno debate por el costo del crédito.

Gobierno: autonomía sí, pero sin dejar al Ejecutivo afuera

En el campo más alineado con el Gobierno, el enfoque es menos épico y más institucional: se subraya que es una suspensión provisional, no una derrota definitiva de la norma, y que la regla solo "deja de producir efectos mientras avanza el análisis correspondiente". Expertos que respaldan la decisión insisten en que no se puede supeditar el funcionamiento de una entidad autónoma a la asistencia de un solo funcionario, pero recomiendan que, en la práctica, las sesiones sigan procurando la presencia de los siete integrantes, incluido el ministro.

La Casa de Nariño, en cambio, se siente cercada. El ministro del Interior, Armando Benedetti, acusó que el fallo deja "la mesa sin una pata" y que, otra vez, mediante sentencias judiciales "recortan las alas" de lo que puede hacer el Gobierno en política económica.

El verdadero choque: coordinación o subordinación

En el fondo, todas las orillas reconocen la necesidad de coordinar política fiscal y monetaria. Donde se rompen los acuerdos es en quién manda a quién. Mientras el Gobierno teme un banco autónomo pero políticamente incontrolable, los defensores del fallo ven precisamente en esa incomodidad la prueba de que la autonomía del Emisor sigue viva.

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