Storia
giugno 30, 2026

Aggiornato il luglio 1, 2026

Homenajes en Nicaragua por el 47 aniversario del Comandante Germán Pomares Ordóñez

En diversas localidades de Nicaragua se llevaron a cabo actos conmemorativos por el 47 aniversario del paso a la inmortalidad del Comandante Germán Pomares Ordóñez, "El Danto". Las celebraciones incluyeron homenajes en la Asamblea Nacional, una vigilia en El Viejo y el recorrido de una antorcha desde Jinotega.

El 47 aniversario de la muerte de Germán Pomares Ordóñez, “El Danto”, convirtió a El Viejo y a la Asamblea Nacional en un gran escenario de liturgia política, donde memoria histórica y culto al poder se confunden.

Homenaje oficial: héroe nacional y mito fundacional

En la narrativa institucional, Pomares es mucho más que un comandante: es un pilar del relato fundacional del FSLN. La Asamblea Nacional lo presenta como protagonista de la operación “Diciembre Victorioso” y miembro del núcleo fundador del Frente Norte “Carlos Fonseca”, destacando su “heroísmo, coraje y fraternidad” en los asaltos de 1977. El mismo parlamento que lo declaró Héroe Nacional y creó la Orden “Germán Pomares Ordóñez” refuerza así una épica que legitima al régimen actual.

Las ceremonias se multiplican: ofrendas florales en el mausoleo de “El Danto” y en el monumento a Nidia Espinales, dianas, actos y caminatas “con amor, compromiso y lealtad revolucionaria”, según la alcaldesa de El Viejo, para “asumir su legado y su compromiso con la patria y con el partido”.

Calle y juventud: la revolución como promesa vigente

En la calle, la conmemoración se vive como ritual de continuidad. Cada año, militantes y jóvenes trasladan la llamada “antorcha de la inmortalidad” desde Jinotega hasta El Viejo, símbolo del “compromiso con la Revolución”. Al recibirla, la Juventud Sandinista habla de avanzar “de la mano del comandante Daniel y la compañera Rosario, siempre cumpliendo los sueños del comandante Germán Pomares”.

La vigilia revolucionaria mezcla duelo, fiesta y lealtad. Su hija, Lesbia Pomares, resume la línea oficial-familiar: son “días muy tristes”, pero con “orgullo de tener una revolución bajo la dirección del Comandante Daniel Ortega y la Compañera Rosario Murillo”, y afirma que “los sueños de mi papá se cumplieron”.

Coincidencias y silencios

Todas las voces institucionales coinciden: Pomares es héroe incuestionable, su legado es la Revolución vigente y el deber es “cuidar la paz, la tranquilidad y la restitución de derechos”. Lo que no aparece en estos homenajes es cualquier mirada crítica sobre cómo, casi medio siglo después, ese legado se administra desde un poder que también usa su memoria como escudo político.