Storia
giugno 30, 2026
Ideam advierte sobre la llegada anticipada del fenómeno de El Niño a Colombia
El Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam) de Colombia emitió una alerta ante el aumento de la probabilidad de que el fenómeno de El Niño se manifieste entre mayo y julio, antes de lo previsto. La probabilidad se elevó del 62% al 82% para ese periodo, lo que podría generar sequías y escasez de agua.
Colombia entra a la temporada seca con un pronóstico que divide más que las urnas: todos coinciden en que El Niño viene antes y fuerte, pero discrepan sobre quién se está preparando y quién solo está haciendo anuncios.
El Gobierno saca pecho por la alerta temprana. Portafolio destaca que el Ejecutivo ya habla de “un aumento significativo en la probabilidad de instauración del fenómeno de El Niño”, que podría desarrollarse entre mayo y julio, tras registrarse temperaturas históricamente altas y un déficit de lluvias persistente.1 La lectura oficial: se está monitoreando, informando técnicamente y pidiendo a alcaldes y gobernadores que actúen antes de que falte el agua o se disparen los incendios.
La oposición, en cambio, subraya el tamaño del problema más que la diligencia del Estado. El Colombiano remarca que el Ideam “advierte que la probabilidad de El Niño ha aumentado del 62% al 82% y podría comenzar mucho antes de lo esperado”, lo que se interpreta como una muestra de que la planificación se quedó corta y el margen de maniobra es cada vez menor.2
Un segundo ángulo opositor pone el foco en la palabra que el Gobierno evita: crisis. El Universal recuerda que, según la ministra de Ambiente Irene Vélez, El Niño llegará antes de lo previsto y será “fuerte o muy fuerte”, por lo que se requieren acciones inmediatas para enfrentar una posible crisis hídrica.3 Para este sector, no basta con boletines técnicos; se necesitan restricciones claras, planes de ahorro y obras urgentes en acueductos.
En lo esencial hay consenso: El Niño viene rápido y pegando duro. La diferencia está en el relato. El Gobierno quiere que se le vea como el vigía responsable; la oposición insiste en que, si no se pasa ya del discurso a la ejecución, el país terminará contando los litros de agua, no los porcentajes de probabilidad.