Silencios que sanen
Las palabras crean realidad. Es una certera afirmación de la filosofía del lenguaje y es evidente que las palabras que se están pronunciando hoy en el país, en discursos en plazas y centros de eventos, en calles y oficinas, en talleres y hogares nos dejan perplejos, porque se han traspasado los límites de la decencia, la búsqueda de la verdad y la grandeza de la sensatez.

TL;DR
- Las palabras crean la realidad y las actuales han sobrepasado los límites de la decencia.
- El silencio de Jesús ante las críticas y preguntas difíciles es un modelo a seguir.
- Un silencio respetuoso y sanador puede prevenir discusiones apasionadas y permitir el discernimiento.
- La política debe enfocarse en el bien común y la construcción de humanidad, con preferencia por los pobres.
- El silencio puede señalar caminos de comunión y unidad, recordando que somos hermanos e hijos del mismo padre.
- Se invita a ser generadores de la civilización del amor, permaneciendo en el amor y en Dios.