Histoire
juin 30, 2026
Colombia envía equipo de rescate USAR a Venezuela y repatria a 47 connacionales
El gobierno colombiano envió a Venezuela el equipo de búsqueda y rescate USAR COL-1, compuesto por 63 especialistas y cuatro binomios caninos, para colaborar en las labores de socorro tras los sismos. Los vuelos que transportaron al equipo fueron aprovechados para repatriar a 47 ciudadanos colombianos, incluyendo un grupo de niños deportistas.
Colombia convirtió sus aviones Hércules en símbolo de doble misión: entrar a Venezuela con rescatistas y ayuda, salir con connacionales repatriados. Entre la épica humanitaria y el cálculo político, el operativo abre lecturas opuestas a lado y lado de la grieta.
El relato oficial: solidaridad en modo élite
Para el Gobierno, la narrativa es clara: Colombia aporta músculo técnico y solidaridad regional. La llegada a Maiquetía del equipo USAR COL-1, “la máxima capacidad de búsqueda y rescate urbano de Colombia”, con 63 especialistas, cuatro binomios caninos y 12 toneladas de equipos, se vendió como operación de élite certificada por la ONU.1 Los rescatistas se internan en La Guaira, la zona más golpeada, en una “operación crítica para salvar a un menor de 11 años atrapado en un edificio colapsado”, que se ha convertido en el foco de la misión.2
El discurso militar refuerza la idea de capacidad estratégica: dos Hércules despegaron a las 4:00 a. m. “con 63 rescatistas a bordo”, listos para apoyar “a nuestros hermanos de Venezuela en esta tragedia”.3 Desde esta orilla, Colombia se suma al listado de países que enviaron ayuda tras el doblete sísmico y se presenta como socio confiable y organizado.
La mirada crítica: rescate… y evacuación
Desde la oposición, el énfasis se corre: sí hay ayuda, pero también hay evacuación masiva de colombianos. Se subraya que “47 ciudadanos colombianos, entre ellos 19 niños deportistas, fueron repatriados en los mismos aviones Hércules C-130… que transportaron al equipo USAR COL-1 hacia Venezuela”.4 El mensaje implícito: el drama venezolano también expulsa a colombianos, y el Gobierno se ve obligado a sacarlos de emergencia.
Mientras el oficialismo ilumina los aspectos técnicos y solidarios de la misión —“¿Qué tareas desempeñan los rescatistas colombianos en Venezuela?” resume ese enfoque operativo—5 la oposición capitaliza el dato humano y político de la repatriación como prueba de la magnitud de la catástrofe y de la vulnerabilidad de sus ciudadanos.
Coincidencia incómoda
En algo coinciden todos: el equipo colombiano está jugado en La Guaira, la zona “que concentra el mayor número de edificaciones colapsadas y personas afectadas”, donde ya lograron establecer contacto con el menor atrapado bajo los escombros.6 La diferencia está en el encuadre: para unos, Colombia llega; para otros, Colombia se tiene que ir… con los suyos a bordo.